jueves, agosto 23, 2012

La Venida

Llegamos a Almonte antes de que se hiciera de día y empezamos a mandar las primeras crónicas con los primeros rayos. La cara de la Virgen del Rocío estaba recién despejada y más de un millón de personas se habían agolpado en Almonte para verla, vestida de Pastora, siete años después.
 

Las flores fueron nuestras compañeras en el balcón del Ayuntamiento hasta que se derramaron, pétalo a pétalo, sobre la imagen, que llegó hasta nosotros a hombros de los almonteños.

La temperatura era insoportable desde bien temprano. Hubo momentos complicados, pero valió la pena. Un día completamente diferente, en mitad de un verano que esconde pocas sorpresas. Así que, a pesar de todo, (del madrugón, las calores, las incomodidades...) me sentí una privilegiada por ser testigo, en primera fila, de un acontecimiento que esperaban tantas personas. Entre otros, éste fue el resultado ( a partir del minuto 25):



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