lunes, abril 02, 2012

"Rascar donde no pica"

"La ciencia no se detiene y cada vez queda más camino por recorrer. (...) Disfruta de la ciencia como lo haces del arte, la música o la literatura. Es la verdadera aventura intelectual de este siglo."

Así cierra Pere Estupinyá el epílogo de su libro El ladrón de cerebros, en el que se propone "compartir el conocimiento científico de las mentes más brillantes". El que fuera miembro del equipo de Redes ha logrado hacerme disfrutar muchísimo a lo largo de las páginas de este libro, que no son más que el compendio de sus publicaciones en el blog Apuntes científicos desde el MIT.

De todas las disciplinas que recorre, y son casi tantas como podamos imaginarnos cuando pensamos en ciencia, ha habido algunas que me han cautivado más que otras, que me han hecho pensar y hasta sorprenderme de la capacidad del Ser Humano. Por ejemplo, con el nivel al que se está llegando en los estudios genéticos o en neurociencia (y todas las neuros que imaginemos, como la neurofilisofía). Los límites éticos o los constantes roces de la verdad científica con las creencias religiosas son también razones por las que vale la pena leer El ladrón de cerebros.

De todos los campos que Estupinyá refiere en su libro, uno de los que más me ha fascinado ha sido el referente al universo: La antimateria, la posiblidad (más cercana de los que puede parecer) de encontrar vida en planetas lejanos, el entrelazamientom cuántico, las supercuerdas, las dimensiones ocultas... Yo vivía ajena a todos esos conceptos hasta ahora, que "me puse las gafas de la ciencia", tal y como anima el autor.


Ha querido la casualidad que, cuando más apasionada estaba yo en todo esto del universo, hayamos empezado a ver una serie de la que ya somos auténticos fans: The Big Bang Theory, en la que sus cuatro protagonistas son una ficción, en la pantalla, de los científicos con los que yo estaba conviviendo, en el libro.

 Así que, si hoy mismo, alguien me pidiera una recomendación sobre qué leer o qué ver en televisión, lo tendría claro: The Big Bang Theory y El ladrón de cerebros... Y luego, charlamos.

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