domingo, enero 29, 2012

Dar las gracias


Estamos criando a Cecilia como mejor sabemos y creemos: Durmiéndola en brazos, con leche materna, sin lágrimas, cogiéndola mucho y pasando todo nuestro tiempo con ella. Lo hacemos así desde que la conocemos y, como todos los padres, tenemos dudas, inquietudes, consejos encontrados y la eterna pregunta sobre nuestras cabezas: ¿Lo estaremos haciendo bien?
En las últimas semanas he descubierto a Carlos González, un pediatra que ya conocía pero del que no había leído ningún libro hasta ahora. Bésame Mucho o Un Regalo para Toda la Vida son alguno de los títulos que he devorado en estos días y que tanto me han reconfortado, ya que defiende una forma de criar muy parecida a la nuestra. En uno de los libros, propone a las madres cosas que podemos hacer para ayudar a las que nos seguirán. Y, bajo el título "El poder de la pluma" sugiere que enviemos una carta a quien pueda interesar. Yo he elegido a Miguel Angel Rico Corral, el Director Médico del Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla; al que le he escrito esto:
Hace justo seis meses que di a luz en su Hospital a mi primera hija, Cecilia. Nació el 28 de julio, con todas las dificultades que encierra esa fecha, en lo que a recursos humanos se refiere. Recuerdo que había, incluso, problemas de camas y el personal del Hospital se esforzó muchísimo en poder atendernos a todas las pacientes con todas las garantías, intentándonos evitar tiempos de espera en los pasillos.
Ahora, seis meses después de mi maternidad, quiero escribirle estas palabras para darle las gracias. Me dirijo a usted en representación de todos los profesionales que me atendieron con tanto cariño, tanta paciencia y tan buen hacer. Convirtieron un parto complicado (estuve más de tres horas subida en el “potro” y necesité la ayuda de ventosas) es una maravillosa experiencia. Les agradezco a matronas y ginecólogos que me tuvieran informada en todo momento de la evolución de mi parto porque, así, me sentí más partícipe. También de la rapidez con la que me pusieron encima a la niña y me animaron a darle de mamar en la misma sala de partos y también, después, en los primeros momentos del post-parto.
Ahora, seis meses después de aquella inolvidable experiencia, creo que esa forma de hacer las cosas ha sido fundamental para el éxito de la lactancia (que a mí me obsesionaba incluso más que el mismo parto, porque la considero muy importante). Por eso, me gustaría que hiciera extensivo este agradecimiento a todo su personal y les animase a seguir desempeñado su trabajo de forma tan profesional y tan humana, demostrando siempre ese respeto a madres como yo, a niños como mi hija y a la Vida misma.
Muchas gracias. Paloma Jara.

1 comentario:

Anónimo dijo...

claro que si, esta si que es la forma.......y te digo: gracias a ti por reconfortar lo que pensamos en mis momentos de crisis de seguridad, cada día me siento más satisfecha de haber elegido esta forma de criar a mi bebé,me siento feliz continuamente y eso es por algo....te quiero bonita!! Gloria