sábado, abril 02, 2011

Campartir

Entre un imán y la puerta de un frigorífico pueden caber varios universos. Desde hace unos meses, yo dedico ese espacio a un par de fotos en las que aparecen algunas de estas personas.
Con ellas he compartido buena parte de los momentos de mi vida consciente. Desde Noches de juerga hasta noches de velatorio, que son dos de los momentos en los que más y mejor se manifiesta la amistad.
Con ellos comparto lo que tengo cada vez menos: mi tiempo libre.
Con ellos hago planes siempre con el verbo compartir como único protagonista.
Ahora, además, con todos comparto espera. Nunca faltan sus llamadas, sus caricias a mi barriga cada vez que me ven, los comentarios alegres y tranquilizadores.
Con algunos de ellos la espera es todavía más compartida si cabe. Comparamos nuestras barrigas, nuestros miedos, nuestras alegrías y hasta dejamos volar la imaginación con los veranos que vienen , las fotos que les haremos, los sitios que les enseñaremos...
El primer relevo llega en apenas 20 días y anoche su madre me contaba las ganas que tiene de parirlo para compartir con él una intimidad doméstica que, hasta ahora, formaban solo dos recién casados.
En Julio llegará mi hija y días después se casarán Miriam y Ángel, que ya hacen planes para hacerse una foto con los tres bebés que faltan, pero a los que tanto echamos todos de menos: Eduardo, Martina y Cecilia. Embarazados o no, yo siento que todos mis amigos forman parte de esta espera tan especial.

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