martes, marzo 15, 2011

Un muro

Creo que soy una persona honesta. Suelo contestar la verdad cuando se me hace una pregunta y no me gusta engañar a mis interlocutores. Tengo pocos principios básicos en la vida, pero ésos son algunos de ellos. Jamás, por ejemplo, he recurrido al médico si no ha sido estrictamente necesario y nunca me he inventado una enfermedad ni un triste dolor para quedarme en casa. Nunca.
Por eso me molesta que se dude de mi, porque nunca he utilizado ninguna arte sucia para escaquearme de mi trabajo. Estoy embarazada de 5 meses y me levanto cada mañana mucho antes de que salga el sol para montarme una hora en un coche y trabajar. Todavía no me he negado a realizar ningún viaje ni ninguna actividad dentro de mi jornada laboral ni a prolongarla lo que sea necesario. No espero el aplauso de nadie pero sí, al menos, que no se dude de mi persona cuando un fuerte dolor me obliga a quedarme en casa por prescripción médica.
Esta mañana una compañera me he referido el tono de broma con el que el responsable de mi unidad informativa se ha referido a las 48 horas de reposo que tengo que cumplir por prescripción de mi médico de cabecera debido a un dolor abdominal que anoche me obligó a acudir a urgencias. Si a ella le ha dado rabia ese comentario no puede ni imaginarse cuánto me ha dado a mi, por todo lo anteriormente expuesto.
Luego me he relajado, he tomado aire y, aunque mi rabia continúa ahí, he empezado a reflexionar en la capacidad de las personas carentes de sentimientos como la empatía, el compañerismo o la solidaridad para hacerme sentir mal. He llegado a la conclusión de que no pueden tener ninguna. De que su actitud tiene que dar de frente con el muro que formamos el resto de las personas a las que sí nos importa la salud de nuestros compañeros. Así que vuelvo a tomar aire, intento no enfadarme y que esto no me duela más que el dolor que ya soporto e intento pasar, aunque me cueste y desear que ni su hija ni la mía tengan que sufrir nunca este tipo de actitudes de ningún compañero.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Te lo escribi una vez y vuelvo a hacerlo,nunca dejes q este individuo te robe tu frescura,tus ganas y maneras de trabajar,tampoco olvides q en esta vida a la larga cada uno tiene lo q se merece.Te quiero,Mama.

Antonia dijo...

Ánimo Paloma. Por desgracia, individuos como este hay muchos pero por suerte cada vez hay más con pensamientos contrarios.
Mucho ánimo y coge las bajas que tu médico te diga porque tú y la niña sois lo primero.
Un beso

blanupavon dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Espero que nunca cambies como trabajas y nunca te cuestiones tu profesionalidad y onestidad disfruta.gran madre.

susana dijo...

hay tantas personas que utilizan su salud para escaquearse del trabajo que al final, nos miden a todos por el mismo rasero.
yo de tí, me pedía ya la prestación de riesgo durante el embarazo, si quieres me llamas y te explico.
con un embarazo no se juega, hombre!!

marivi aguado dijo...

pues ya sabes que yo pienso que ser cobarde no vale la pena....

Anónimo dijo...

Querida Paloma. En una reciente tertulia de amigos y amigas, comentamos con gran indignación lo que te había ocurrido con tu jefe, al que no conocemos, ni tenemos ganas de conocer dada su actitud abyecta, intolerable y discriminatoria hacia la mujer. Queremos transmitirte nuestro rotundo apoyo, y también nuestro más profundo desprecio a aquellos individuos que utilizan su status para ofender y humillar a quienes no pueden defenderse, entre otras cosas porque ese tipo de ataques suelen hacerlo a espaldas de sus víctimas.
Ya pasó afortunadamente ese tiempo en que el hombre ninguneaba a la mujer, y consideraba que el embarzo es una carga. En este caso, el individuo en cuestión lo considera una excusa absentista. Más que enfadarte con él, debes tenerle lástima: por más que él presuma de su cargo (algo por otro lado absurdo, puesto que no hay nada más ridículo que el hecho de vacilar de jefe cuando son solo dos los que pertencen a una unidad).
Animo, Paloma. Y no olvides que tienes una hermosa herramienta en este blog para denunciar las tropelías de este sujeto, o de otro tipo. Un beso.

MN-mb dijo...

LA verdad es que este tipo de actitudes son repugnantes las mires por donde las mires, y creo que haces bien, Paloma, en no callarte ni una. Este individuo no merece tener compañeras como tú, con esa frescura, sencillez y cercanía. Por eso, insisto, no te calles ni una, y lucha por tus derechos. Lo primero es tu embarazo, y lo demás es secundario. Es realmente patético trabajar y tener que aguantar actitudes machistas como la que describes de este individuo ramplón y que, además, deja a las claras su vergonzante comportamiento para con una compañera que lo único que hace es currar lo mejor que sabe y compaginarlo con su estado de gestación. No te achantes Paloma, harías mal en callarte ante actitudes como la de este tipo.

Saludos de quienes seguimos este blog, sincero y directo como pocos. MN Y mb.