miércoles, febrero 23, 2011

Incertidumbre

El embarazo es un estado de constante incertidumbre. Tanto que, a veces, deseo tener una especie de Gran Hermano dentro de mi vientre. Algo que me muestre el minuto a minuto de la nueva vida que se está gestando ahí dentro y que ocupa buena parte de mis pensamientos. Más cuanto mayor espacio ocupa dentro de mi barriga. Desde el pasado jueves ando un poco más tranquila porque, después de una jornada de trabajo de 14 horas y de otra más corta pero igual de estresante, esa vida comenzó a dar muestras de su existencia. Primero con golpes suaves, ahora con graciosos movimientos justo después de las comidas.
El inicio de los movimientos me dieron, como digo, una sensación de tranquilidad ("Si se mueve, es que sigue ahí") y otra de remordimientos ("Debería descansar más, comer mejor, ir con menos prisas..."). También aumentó mis ganas de saber, más allá de los libros sobre embarazo que han desplazado a los demás. Por eso esperaba con ansia el día 22, ayer, en el que acudía al ginecólogo de la compañía privada al que voy. A todo mi entorno le avancé que les traería noticias sobre el sexo del futuro bebé. Y fue que no. Que el ecógrafo de mi médico, ya ex-médico, es tan antiguo que apenas se veía nada, salvo que la medida de la cabeza es la adecuada y que tiene tibia, peroné, columna vertebral y la mayoría de los elementos vitales que le va a permitir desarrollarse fuera del líquido donde ahora flota, como en un limbo. Y, aunque eso era lo realmente importante, nada supe de su sexo. Y yo quería saberlo y difundirlo. Quería tener nuevas noticias y obtuve apenas una nueva incertidumbre en forma de "Yo no veo que le cuelgue nada, pero no te puedo decir seguro que sea una niña".
Yo, por si acaso, ya he pedido cita para mañana en un centro médico un poco más moderno y he empezado a pensar que seré madre de otra mujer. Idea, por cierto, que, cada vez que la pienso, me gusta más.

1 comentario:

Sara dijo...

Lo que es seguro, y eso no hay ec'ografo que lo cuestione, es que ser'as una madre estupenda. As'i que a descansar y a disfrutar con el Grego de vuestros 'ultimos d'ias de silencio en casa.. jeje.. Mil besos para los tres.