lunes, febrero 28, 2011

Carroñerismo

No lo hemos creado todavía, pero deberíamos hacerlo. Un tipo de Periodismo, con nombre y apellidos, que se llame así: Carroñerismo. Que no engañe a nadie y que siente sus bases en la búsqueda de carroña y vísceras. Así puede que nadie se confunda. Yo no lo hago, pero hay muchas personas que reciben ciertas informaciones, cuando más tranquilas están en sus casas, y puede que sí, que nos confundan a unos y a otros. Y no es que yo me sienta por encima de ese tipo de profesionales carroñeros, ni mucho menos. Sólo digo que somos distintos. Porque puede que mi, ni aún teniendo todo el dinero del mundo, se me ocurra jamás pagarle a una señora (con un retraso mental diagnosticado, por cierto) para que contara en mi programa lo que no ha contado ante el juez. Porque, como no lo haría, no tendría tampoco que buscar mi autoaprobación en los índices de audiencia para hacer luego declaraciones del tipo: "Queremos dejar claro que lo hicimos todo bien desde el principio"o "dimos la noticia que todo periodista hubiera querido dar" después de que mi poco ético comportamiento haya hecho saltar las alarmas de toda la Profesión. En especial, y aunque sé que esto le importa poco a las directoras de programas que van de compras por Serrano, a los profesionales que hemos pasado largas horas entre las cuatro paredes de la Audiencia Provincial de Huelva durante 8 días, en sesiones de mañana y tarde. Los mismos que hemos intentado mostrar al mundo, con el mayor rigor posible, cómo se estaba desarrollando un juicio que muchos han pretendido convertir en puro morbo y espectáculo. Yo he sentido que se han meado en lo alto mía y de mis compañeros. Afortunadamente, la FAPE ha tardado muy poco en declarar que se trata de un "atentado contra la dignidad" de la entrevistada y que "no favorece la reputación de los medios de comunicación ni la de los periodistas". Algo es algo. "Deberíamos tener un Colegio de Periodistas sólo para poder expulsar a Ana Rosa Quintana", decía mi compañera Isabel Jiménez, con la que he compartido muchas horas durante todos estos días de juicio. Lo cierto es que Isabel García, la esposa de Santiago del Valle (presunto asesino de Mariluz Cortés) ha pasado este fin de semana en prisión después de hacer sus declaraciones en el Programa de Ana Rosa. Un programa, por cierto, que hoy vuelve a la parrilla sin más sonrojo que el propio del maquillaje con el que ocultan sus vergüenzas.
P.D: Y que conste que no ataco a la chica que porta el micrófono, si es Periodista como afirma ser, suficiente tendrá con su propia vergüenza y su escasa nómina.

miércoles, febrero 23, 2011

Incertidumbre

El embarazo es un estado de constante incertidumbre. Tanto que, a veces, deseo tener una especie de Gran Hermano dentro de mi vientre. Algo que me muestre el minuto a minuto de la nueva vida que se está gestando ahí dentro y que ocupa buena parte de mis pensamientos. Más cuanto mayor espacio ocupa dentro de mi barriga. Desde el pasado jueves ando un poco más tranquila porque, después de una jornada de trabajo de 14 horas y de otra más corta pero igual de estresante, esa vida comenzó a dar muestras de su existencia. Primero con golpes suaves, ahora con graciosos movimientos justo después de las comidas.
El inicio de los movimientos me dieron, como digo, una sensación de tranquilidad ("Si se mueve, es que sigue ahí") y otra de remordimientos ("Debería descansar más, comer mejor, ir con menos prisas..."). También aumentó mis ganas de saber, más allá de los libros sobre embarazo que han desplazado a los demás. Por eso esperaba con ansia el día 22, ayer, en el que acudía al ginecólogo de la compañía privada al que voy. A todo mi entorno le avancé que les traería noticias sobre el sexo del futuro bebé. Y fue que no. Que el ecógrafo de mi médico, ya ex-médico, es tan antiguo que apenas se veía nada, salvo que la medida de la cabeza es la adecuada y que tiene tibia, peroné, columna vertebral y la mayoría de los elementos vitales que le va a permitir desarrollarse fuera del líquido donde ahora flota, como en un limbo. Y, aunque eso era lo realmente importante, nada supe de su sexo. Y yo quería saberlo y difundirlo. Quería tener nuevas noticias y obtuve apenas una nueva incertidumbre en forma de "Yo no veo que le cuelgue nada, pero no te puedo decir seguro que sea una niña".
Yo, por si acaso, ya he pedido cita para mañana en un centro médico un poco más moderno y he empezado a pensar que seré madre de otra mujer. Idea, por cierto, que, cada vez que la pienso, me gusta más.

jueves, febrero 17, 2011

Presunciones

"Toda persona acusada de un delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabillidad, conforme a la ley, y en jucio público en el que se le hayan asegurado todas las garantías. La presunción de inocencia se considera como un derecho inalienable de todos los miembros de la familia humana, que debe ser objeto de reconocimiento y respeto universal por todos los pueblos".
Eso dice la Declaración Universal de los Derechos Humanos y es bueno que lo recordemos los profesionales de los medios de comunicación que estamos contando al mundo lo que está pasando entre las cuatro paredes de la Audiencia Provincial de Huelva, en el juicio más mediático al que he asistido en mi vida.
Una compañera de Antena 3 me decía ayer que "se han volcado". Hasta cinco equipos de redactor y reportero me pareció contar sólo de esa cadena, sumando informativos y programas. De TVE más de lo mismo. También del resto de cadenas. En total, en la puerta, esta mañana ( y hoy ha sido el segundo día de juicio, no el primero), he contado unas seis terrenas para las conexiones en directo. Anoche llegó a pedirme el teléfono un reportero de SIC, la televisión portuguesa, que también había cubierto el arranque de este esperadísimo juicio.
Y eso que sólo hablo de televisiones. El despliegue de otros medios es similar, aunque menor. Ahora queda, en nuestro intento por contar lo que ocurre de la mejor y más rigurosa manera posible, que lo hagamos, además, sin olvidar recomendaciones como ésta que hace el Consejo General de la Abogacía Española:
"En cuanto al interés mediático, hasta no hace mucho tiempo, cuando un ciudadano corriente era acusado de una conducta jurídicamente sancionable, podía disfrutar plenamente de dicha presunción de inocencia en el ámbito privado en el que discurría su vida. Sin embargo en los últimos tiempos las cosas han cambiado sensiblemente. Y aunque no sea de manera generalizada., sí, al menos respecto de determinados comportamientos que hoy se consideran por la generalidad sumamente reprochables y de todo punto inadmisibles, como son el maltrato y abuso sexual de menores y la violencia de género. Es tal el interés mediático que despiertan actualmente estos comportamientos que cuando salta la noticia de que alguien ha llevado a cabo alguno de estos actos, la mayoría de los medios vuelve sus ojos poderosos y acusadores hacia ellos, amplificando extraordinariamente la difusión de lo sucedido. Lo cual no sería en sí mismo negativo de no ser porque los medios de comunicación no suelen mantenerse neutrales sobre la versión que dan de la noticia. Por eso, no estaría demás que nuestros medios de comunicación procedieran con un escrupuloso respeto por la presunción de inocencia mientras no sea desvirtuada por un sentencia condenatoria. Y ello aunque pudiera parecer a primera vista sumamente reprochable la conducta que se difunde como noticia."
Y ése es uno de los retos de nuestra profesión, en lo que a información de tribunales se refiere. Han sido numerosos los casos, a lo largo de la historia, de grandes meteduras de pata. Medios de comunicación que han puesto el cartel de culpables a personas cuya culpabilidad no se ha podido demostrar. Desde el juicio paralelo por la muerte de Rocío Wanninkhof hasta éste otro por la muerte de un niña canaria de tres años que resultó no haber sido ni asesinada ni maltratada después de que en diferentes medios se difundiera el rostro del novio de su madre como culpable.
Y, a pesar de la cara de malos de los acusados del Caso Mariluz, con ese reto en la cabeza paso estos días, intentando sobrevivir a la bajeza y la vileza humana.

martes, febrero 15, 2011

La víspera

En la víspera del juicio por el caso Mariluz, Juan José Cortés nos ha convocado a los medios en un hotel de Huelva para hacernos unas declaraciones y pedirnos que le dejemos en paz durante el proceso porque, dice, no quiere hacer una crónica jornada a jornada. Dice Cortés que está destrozado, que estos días son difíciles para él y su familia. También dice que no recurrirá la sentencia, sea cual sea y que espera justicia, porque es la hora de la justicia y no la de la venganza. Eso dice.
Claro que Juan José Cortés también habla de una chispa, similar a la que ha ardido en otros países y que puede arder también en éste. Lo que ha hecho con menos pasión es el llamamiento a la calma que yo esperaba, porque lo ha hecho en ocasiones anteriores. De hecho ha adelantado que él acudirá a la puerta de los juzgados y que espera que sus vecinos de El Torrejón le acompañe. Y yo cruzo los dedos para que no se repitan mañana los altercados de marzo de 2008 que terminaron con una batalla campal y varios compañeros de los medios heridos.
Esta mañana la expectación era máxima. Las cámara de televisión se contaban por decenas y llegué a enumerar tres micrófonos de TVE, como siempre apostando por la sinergia y la optimización.
Mientras hablaba Cortés, programas de TVE, Canal Sur, Antena 3 y Tele 5 lo emitían en directo. Algunas redactoras le hacían, varias veces, preguntas del tipo: ¿Cómo están tus hijos? ¿Cómo está pasando estos días tu mujer? que serían, supongo, exigencias del guión y del directo pero que estaban desesperándome. No sé si buscaban la lágrima del padre de una niña asesinada a los cinco años, lo que sí que encontraron es mi hartazgo y el de otros compañeros. Y esto no ha hecho más que empezar. Nos quedan ocho días por delante que veremos a ver... Yo sólo espero un par de cosas: poder trabajar con garantías y saber contar todo esto con rigor.

sábado, febrero 12, 2011

Pisar las calles

Esta foto tiene algo de histórica. No sólo porque, de forma más espontánea de lo que parece, nos juntáramos algunos compañeros a los que cada vez es más difícil juntar. También porque, mientras la disparaba la chica que ocupaba la mesa de al lado, en Egipto se daba un enorme grito de alegría que llegó hasta esta acera de Pablo Rada. Puede que de ahí nuestras sonrisas. La alegría tiene, a veces, caminos que ni la razón conoce.
Lo cierto es que nuestro agradable encuentro de arroz negro, higo y café estuvo amenizado en todo momento por la lectura de los seis folios con el que el TSJA nos ha detallado a los periodistas la guía del juicio por el Caso Mariluz, que llevamos años esperando. Van a ser ocho días intensos, en sesiones de mañana y tarde, en los que estaremos acompañados por 200 profesionales de diferentes medios de comunicación. Dos salas de prensa: las radios y los periódicos por un lado, las teles y las agencias por otro. De todo hablábamos: Del difícil primer día, de cómo podíamos organizarnos y ayudarnos, de cómo podría terminar todo si, finalmente, se cumplen nuestros malos presagios... Y con cierto nerviosismo e impaciencia, nos íbamos cargando unas pilas que yo llevaba casi descargadas. Y se me fueron los temores porque vi que somos capaces de hacerlo, que voy a estar protegida, que todo va a salir bien y que lo haremos de la forma más profesional que sabemos. Además, mis jefes han decidido traer a una compañera de la redacción de Sevilla que, para mi, es como un regalo del cielo con la que estoy deseando trabajar a cuatro manos.
Van a ser días complicados, y puede que la revolución hormonal de mis cuatro meses de embarazo me juegue alguna mala pasada aunque para nadie será agradable lo que vamos a escuchar y ver. Pero llevo las pilas cargadas de sol, de amor y de vida. Ahora, además, de esperanza porque el pueblo egipcio pise las calles nuevamente y haya por allí personas que disfruten de una tarde tanto como yo disfruté la de ayer para ser más fuerte de ahora en adelante.

domingo, febrero 06, 2011

La previa

Ya ha pasado un año. Parece mentira. Ha vuelto febrero y con él, mi fiesta preferida. Ya están aquí los carnavales. Tanto en Cádiz, como en mi pueblo.

sábado, febrero 05, 2011

El sol

"Cuando nazcas, te traeremos hasta aquí arriba y te enseñaremos todo tu pueblo". Como por arte de magia, la barriga ha empezado a crecer y esta misma mañana le he dado un paseo, bajo el sol corteganés.