martes, enero 18, 2011

Sol en invierno

Un regalo. El sol en invierno. Y la calle. Y la compañía.Y la mano que agarra tu mano. Y la conversación. Y una caricia en el pelo.
Un regalo descubrir un nuevo sitio para comer en La Alameda donde hagan comida casera y las espinacas sepan a espinacas, la berenjena a berenjena y la manzana a manzana.
Un regalo hasta la visión decadente de esta antigua sala de cine X con el edificio abandonado y con olor a humedad que lo alberga. Llevamos demasiados años en esta ciudad. Tantos que creemos recordar hasta cuando esta sala funcionaba. Ahora es parte de la historia, por lo menos hasta que el ladrillo vuelva a tener el valor que tuvo y conviertan este precioso edifico en alguna otra cosa, más práctica, más lujosa y más cara.

1 comentario:

susana dijo...

soy como tú, me encanta el sol de invierno