lunes, enero 10, 2011

Barco fantasma

Esta mañana, en el Muelle Sur de Huelva donde hemos conocido el nuevo barco que unirá Huelva con Canarias, nos ha llamado la atención este otro viejo, oxidado y de bandera ucraniana. Ofrecía un aspecto casi fantasmagórico, a pesar de la preciosa luz que nos regalaba el día. Dentro vimos a unos hombres, vestidos con un mono azul.
Dos compañeros nos explicaron que el barco que tanto nos fascinaba había sido noticia hacia unos cinco años. Los hombres que veíamos desde el muelle vivían dentro del barco, en una especie de vacío legal que les condena a no poder abandonarlo.
Traté de imaginar sus vidas, allí retenidos. Los turnos para ir a la ciudad, la carestía de un día a día rodeados de hierro, frío y humedad, la soledad absoluta y masculina... Y sentí una especie de pánico que olvidé después, con el bullicio dentro del barco nuevo lleno de políticos, periodistas y canapés. Un pánico que ha vuelto ahora, al pensar en ellos y en sus incómodos camarotes donde volverán a dormir esta noche igual que en los últimos años, olvidados por la ciudad y por sus medios de comunicación.

2 comentarios:

Roberto Lakidain dijo...

Mi querida Paloma. Si en tu blog hay una noticia y en tu ADN hay una periodista no dudo que en breve las ondas de RNE le contarán al mundo cada detalle de cada vida de las personas que a partir de este momento me interesan mucho más que la rueda de prensa que mañana cubrirás en la que Diego Valderas nos contará cualquier blablablasada. :-) Bss

Lidia dijo...

A mí me pasó lo mismo, Paloma. Me llamó mucho más la atención el barco fantasma del que asomaban miradas inesperadas que el flamamte crucero llenito de "autoridades". De hecho, escribí "barco, ucraniano, Huelva" en el buscador de Google (esa gran fuente) y saltó tu blog, el cual, por cierto, no conocía y me ha gustado bastante... Bueno, imagino que si mi jefe siente la misma curiosidad que yo por barcos fantasmas, quizás nos encontremos nosotras allí, entre paneles oxidados, haciendo lo que hace un periodista...preguntar.
Un beso. Lidia.