martes, diciembre 27, 2011

Mañana soleada

Pasar una mañana soleada en Cortegana, rodeada de niños, es algo para disfrutar. Leer el periódico mientras disfruto de los juegos de Cecilia y Manuel, cada uno a su escala...
... O juntar en el paseo a las que formarán parte del futuro de este pueblo, vivan donde vivan. Las que, a partir del año que viene, corretearán paseo arriba y paseo abajo igual que hicimos sus madres. Una mañana de sol y alegría. Completa. Absoluta.

jueves, diciembre 22, 2011

Aconfesional

Dice la constitución que España es un "Estado Aconfesional", pero debe ser una de las muchas mentiras que esconde ese texto. Y lo digo a la luz de estas imágenes que a mi, personalmente, me han dado cierta grima.
Los ministros del Gabinete Rajoy jurando sus cargos ante la Biblia y un crucifijo. Me he preguntado qué ocurrirá el día que tengamos un ministro o ministra de otra religión o si uno de ellos fue ateo. O, más allá todavía, si llega a ministra una mujer que se ha casado por lo civil o un hombre que se divorció. ¿Jurarían ante el crucifijo? La respuesta es sí, porque lo acaban de hacer. Lo que cada uno haga con su vida es cosa de cada uno pero, por favor, un poco de coherencia. Además, esos señores que juran de esta forma nos representan a todos los españoles, de todas las religiones. También a los que hemos decidido no tener ninguna.

Hace un año

Hace un año yo madrugué. Como todos los días. Lo que ocurre es que yo sabía que podía ser un día diferente. Vivir una jornada de Lotería Nacional siempre es ilusionante, aunque la pases en una redacción de radio de una provincia con la sensación de permanente cansancio que da el primer trimestre de embarazo.
Hace un año yo no podía ni imaginar que iba a tocar el Gordo en un barrio obrero de Huelva, a unos trabajadores que compraron unos décimos a un camionero amigo suyo que venía de Barcelona. Y, precisamente por ser Huelva tan pequeña, no me costó ni media hora verme rodeada de alegría, champán, saltos y abrazos en La Orden Baja, entrando en directo para dar la noticia.
Hace un año viví una mañana excitante y, de vuelta a casa, en el coche, iba pensando cómo escribirla en este blog. Justo entonces recibí una llamada que cambió el recuerdo de este día para siempre. Había fallecido en accidente una persona muy cercana a mi familia, con la que yo había compartido muchas risas. Y todo cambió, todo se volvió triste, como cuesta arriba.
Hoy, hace un año, sigue siendo todo negro y no puedo evitar que se me ponga la piel de gallina cada vez que escucho a su hermana hablar de ella o cada vez que miro a sus hijas y reconozco en la cara de la mayor, su misma cara. Pero no siento lástima por ellas. Es un lujo que no me permito. Puede que porque yo también perdí de niña a mi padre y juré odiar a las personas que nos tuvieran a mi hermana y a mi ese sentimiento.
Hace un año que pienso en ella y la recuerdo a carcajadas.
Hasta siempre, Antonia.

miércoles, diciembre 14, 2011

Señoritos

Dice Cayetano Martínez de Irujo que él no sabe qué significa la palabra señorito. También que no recuerda nada de Los Santos Inocentes y que preferiría haber nacido en la Edad Media para dirimir cuestiones a espadazos. Claro que dice también el penúltimo de los hijos de la Duquesa de Alba que los jóvenes andaluces no tienen el menor interés por progresar.
Todas esas sandeces dice el Duque de Salvatierra en el último Salvados, ante un Jordi Évole que se consagra como uno de los mejores y más incisivos periodistas de este país. Cosechando subvenciones dedicó muchos más minutos a explicar , como a mí me gustaría que se hubiera explicado tantas veces antes, qué es el PER, el subsidio agrario y la nefasta política europea de subvenciones a través de la PAC.
Évole arrancó con una sonada polémica para ir al fondo de un espinoso asunto y logró desviar el foco de atención de los trabajadores vilipendiados por cobrar los subsidios a los terratenientes que se enriquecen a costa de subvenciones de dinero público. Es verdad que Évole desprende cierto "tufillo izquierdoso" (basta con repasar las canciones elegidas para musicar el reportaje), pero más verdad es que Cayetano Martínez de Irujo ha cometido errores garrafales de comunicación que ha sabido ver, como nadie, Paco Torres en su blog. Muy recomendable.

domingo, diciembre 11, 2011

Propagadores de la alegría

Están todos "los grandes". Hasta El Niño Miguel. Pregunté expresamente por él al que ha sido, durante años, presidente de la Peña Flamenca Los Cernícalos, Antonio Benítez Manosalvas, Antoñín. Con el testigo pasado a su yerno, me contó que El Niño vino a Jerez a recoger un premio que le dieron y guardan un recuerdo de aquel día en la pared del bar. Se ve al guitarrista onubense y al propio Antoñín bastante más jóvenes, sin una cana en el pelo, en unas fotos en blanco y negro.
Era una época en que ambas peñas tuvieron un diálogo permanente. Jerez mandaba al Torta y a Capullo y Huelva les devolvía a los suyos. Cuenta Antoñín, memoria viva del flamenco en Jerez, que él mismo fue un día a Huelva y dijo delante de su homólogo choquero que "un fandango lo cantaba cualquiera".
-Y me subí al escenario de la Peña Flamenca de Huelva y canté dos o tres de Paco Toronjo.
- ¿Y qué pasó?-Le pregunté.
-Pues mira, aquí estoy. Salí vivo de aquello.
Le confesé a aquel hombre bajito y entrado en años, con el que es imposible enfadarse, que yo siento un enorme respeto por el fandango.
-Escucho muchos pero nunca jamás, en toda mi vida, me he atrevido a cantar un fandango. Me parece lo más complicado del mundo.
- ¿Difíciles los fandangos?-Me replicó- Difícil la bulería.
Y así terminó una conversación que me dejó con una sonrisa en los labios. Antoñín se fue y yo me quedé mirando los cuadros de las paredes, donde estaban todos "los grandes", con lugar especial para Lola, La Paquera y un poema de Pemán.
Acababa de bajarse del escenario una cantaora del campo de Gibraltar. Uno de los "cernícalos" más viejos había rematado, con una pataíta, su fin de fiesta por bulerías, que todavía retumbaba en el ambiente. Yo pensaba en la de vasos de vino que podría beberme en una noche como ésta si olvidara, por unas horas, el compromiso de amamantar a mi hija de cuatro meses, que miraba, callada y curiosa, los cuadros de las paredes.
Esta mañana, en un paseo por Jerez, hemos entrado en la Iglesia de Santo Domingo justo en el final de la homilía. Un cura, con acento del norte, exhortaba a sus feligreses a ser "propagadores de la alegría". Me gustó el término. Y siguió el sacerdote: "Pero de la alegría de Cristo, no de la alegría de la fiesta y la bulería". Y yo, con los ecos y los sabores de Jerez tan recientes, me he preguntado: "¿Y por qué no?". No se me ocurre mejor manera de propagar la alegría.

viernes, diciembre 09, 2011

Estraperlistas

Conductores de autobús, diteros, vendedores ambulantes, propietarios de una tienda de ultramarinos... No pertenezco a ninguna de esas familias de estirpes profesionales donde siempre se ha sido médico o cristalero. Los miembros que me antecedieron llevaron a cabo todo tipo de oficios, que nunca les permitieron enriquecerse pero sí sobrevivir. Falta de vista para los negocios tuvo más de uno. Ha llegado a mis oídos, incluso, alguna anécdota curiosa como que uno de mis abuelos quiso cambiar al padre de un amigo mío una casa por una llave inglesa. Dicen que la llave era bastante grande. Yo quiero pensar que todos fueron obreros que trabajaron lo más dignamente que pudieron, pero sé que eso es mentira.
A mi bisabuela María González la conocían con el sobrenombre de María "Macho". Se quedó viuda muy joven y se dedicó buena parte de su vida a vender en un puesto de la plaza de abastos de Cortegana lo suficiente como para dar de comer a sus dos hijos. Mi abuelo la recordó alguna vez en mi presencia y yo la imaginaba como una mujer tosca y fuerte, vestida siempre con amplios refajos, sobre todo cuando se echaba al monte. Porque María "Macho" era estraperlista. Una de las muchas personas que, en esa tierra de frontera, se dedicó al contrabando de pequeñas cantidades de mercancías que, entonces, eran un lujo en la España de postguerra y algo bastante accesible en Portugal. Las faldas tenían que ser largas, lo suficiente como para lograr esconder los paquetes de café si les daban el alto la Guardia Civil. Mi abuelo Joaquin, en su más tierna infancia, acompañó muchas veces a su madre en aquella peligrosa travesía de varios días a través de montes, carriles, noche, frío y clandestinidad.
Eran otros tiempos. Unos de los que hoy, nuevedediciembrededosmilonce, apenas nos acordamos. Cuando la economía portuguesa estaba más saneada que la española y los ciudadanos del país vecino vivían algo mejor que nosotros, a pesar de sus muchas dificultades. Y yo hoy, nuevedediciembrededosmilonce, al escuchar el ruido que llega desde los medios me he acordado de María "Macho", con su refajo abultado y su melena recogida en un moño. Con las manos encalladas y las piernas arañadas. Y de su hijo, mi abuelo, que aprendió muy joven a tirarse de los trenes en marcha para no pagar el billete y a recorrerse Sevilla entera para traer al puesto de su madre, cuando dejaron de practicar el estraperlo, el mejor género al precio más bajo.
Precisamente de ellos me he acordado hoy, nuevedediciembrededosmilonce. Yo, otro miembro de su familia para la que Portugal es sinónimo de ocio, palabras bonitas, buen comer y sol en el Algarve, horas después de saber que visitarlo me va a costar el dinero suficiente como para pensármelo.
No sé por qué, hay días, como este nuevedediciembrededosmilonce, en los que me parece que estamos caminando hacia atrás y campo através.

jueves, diciembre 08, 2011

Inversiones

Dicen que llegan los recortes. Que ya han llegado, en realidad. Ya sé que han pasado unos años en los que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, en los que las personas se han gastado más de la mitad de sus sueldos en comprarse una casa que ahora ya no tiene el mismo valor. O en un coche. O en un viaje. O en lo que les ha dado la gana, porque la cuestión era gastar.
Unos años en los que se han podido hacer inversiones de toda índole, en los que se han concedido todo tipo de subvenciones, algunas más acertadas que otras. Y entre ellas, este mirador ornitológico que Seo Birdlife ha construído en El Rocío con ayuda del Ministerio de Medio Ambiente y el Ayuntamiento de Almonte. Un edificio, en plena marisma, desde donde observar las aves que la pueblan. Con prismáticos y una zona para niños.
Es uno de los mejores lugares que he descubierto en mi vida para contemplar un atardecer. Y lo he descubierto con la pequeña Cecilia, la pobre, que ha venido a nacer en un tiempo en lo que este tipo de apuestas son casi imposibles. Lástima.

El valor de cuidar

Una mujer, Soraya Sáez de Santamaría, celebraba la victoria de su partido desde el balcón del PP en la Calle Génova a los nueve días de haber dado a luz a su primer hijo. Su jefe, Rajoy, le pedía que no botara cuando los seguidores coreaban eso de "socialista el que no bote". Y es verdad que, a nueve días de un parto o una cesárea, ninguna mujer está para pegar saltos, aunque en ese balcón, aquella noche, sobrara la alegría. Pero aquella noche dio paso a un día en el que su jefe le hizo otra petición: que se pusiera en la primera línea. Y ella lo hizo. Comenzaron entonces la reuniones con los unos, los encuentros con los otros, las declaraciones a la prensa...
Otra mujer, yo, observaba sus movimientos desde mi casa a través de los medios de comunicación mientras cuidaba de mi hija, cuatro meses después de su nacimiento. Y, por un lado, comprendía que Saéz de Santamaría quisiera participar en la construcción de algo por lo que tanto había luchado y echarse a la espalda la responsabilidad que había adquirido con sus electores. Pero, por otro, no podía dejar de pensar en el bebé de nueve días que estaba lejos del calor de su madre. Y suponía que ella querría tanto a su pequeño como yo a la mía, pero está claro que había elegido otra forma de criarlo que poco, o nada, tiene que ver con la mía, ni con palabras como apego, lactancia materna, contacto y otras que yo me tomo tan en serio y que creo que forman parte de una maternidad responsable, sobre todo en los primeros momentos de vida de un bebé.
Y más allá de como cada una entienda la maternidad, que ella apueste por los profesional por encima de todas las cosas mientras yo me planteo dejar de trabajar un tiempo para que Cecilia no tenga que separarse tan pronto de su madre, creo que su decisión puede marcar la maternidad de muchas mujeres de este país. Porque, lo quiera o no, Sáez de Santamaría es un personaje público, como lo era la Ministra de Defensa que pasó lista a las tropas embarazada de un bebé al que parió para irse pocos días después de visita a Afganistán. Claro que lo hacen por una decisión personal en un momento determinado de sus vidas pero ¿Habrá empresarios que utilicen su ejemplo para presionar a sus empleadas a que se incorporen al trabajo lo antes posible después de tener un hijo?
Las bajas por maternidad en nuestro país están, en tiempo y en prestaciones, a la cola de Europa. Ojalá todas las mujeres pudieran disfrutarlas en su totalidad y las que nos representan no sólo dieran ejemplo sino que, también, lideraran las reivindicaciones para que una mujer pueda dedicarse en exclusiva a cuidar de su bebé el mayor tiempo posible. Pero, claro, para todo esto habría que revisar el valor que cuidar tiene en nuestra sociedad.

lunes, noviembre 28, 2011

La felicidad

Si la felicidad tiene ingredientes como calor, comida, buena compañía y afecto, entonces yo acabo de pasar un fin de semana muy feliz.

Elogio a la imperfección

Esa palabra a destiempo, esos colores mal conjuntados, ese roto en el calcetín, esa comida que salió sosa, esa metedura de pata, ese rayón en el cuaderno, ese correr desgarbado, esas pocas ganas de madrugar, ese rascarse donde y cuando no se debe, ese suelo sin barrer, esa tarea nunca terminada... Son demasiados años cultivando la imperfección como un arte, como una forma de estar en el mundo. En mi larga vida de imperfecciones, he llegado a la conclusión de que un equilibro entre ellas puede hacer que tengamos una vida un poco más feliz.
Estas últimas semanas, no para de crecer sobre la cabecita de Cecilia un pequeño bulto que termina en una mancha roja. Los médicos lo llaman angioma y aseguran que son muchos los niños que los tienen. La mayoría acaban desapareciendo solos, aunque puede tardar hasta diez años en borrarse. Me dicen que seguirá creciendo durante su primer año de vida. Yo la miro y observo cómo se abulta cada vez más y caigo en la cuenta de que, como todo en mi vida, también ella tiene su pequeña imperfección, que la hace casi perfecta. Un toque mágico de alguna musa, puede. Con los años descubriremos su talento.

martes, noviembre 22, 2011

Mi retiro

Vivo en una especie de retiro, en una patria diferente con una rutina propia que se rompe cada día. Amaneceres a las 12 del mediodía en una cama grande con una pequeña acompañante, horas de cocina y pequeñas satisfacciones, paseos útiles e inútiles... A veces creo que soy tan feliz que hasta me parece escuchar una banda sonora. Nada me interesa más que la contemplación de la sonrisa, cada vez más amplia, de Cecilia y los pequeños placeres, los pequeños planes, que me entretienen en esta felicidad doméstica que, a veces, me llena los ojos de lágrimas.
Pero hasta este retiro llegan también los ecos de lo que pasa en eso que los demás llaman mundo y que está fuera de mi mundo, porque yo he elegido quedarme en la caverna, mirando las sombras, sin querer asomarme a la luz del día que puede dañarme los ojos. Y desde esta plácida situación, la pasada noche electoral ha sido bastante más placentera que la anterior. Unas municipales que viví embarazada de siete meses, trabajando hasta la una de la madrugada sin saber ya ni cómo sentarme y con la niña clavándose en mis costillas.
Ahora, con ella a mi lado, todo parece más llevadero. La miro y pienso en los largos años de derecha que nos esperan, en las muchas manifestaciones a las que iremos y a las que la llevaremos para enseñarle a ser una ilusa, a que crea que se pueden cambiar las cosas.
Largos años de derecha nos esperan, puede que hasta que ella tenga 4, 8 o 12 años, quién sabe. Años en los que le contaremos qué es esto de la Democracia y la democracia. Sí, la de las minúsculas también. Para que se vaya enterando de las imperfecciones de un sistema electoral injusto, en el que no todos los votos valen lo mismo y en el que se nos consulta sólo y únicamente cada cuatro años para tener todo ese periódo carta blanca, hasta para modificar la Constitución si así lo marcan instituciones que no son los ciudadanos que forman el Estado.
De democracia y Democracia tendré que hablarle mucho, pero no todavía. Ahora sigo dentro de la caverna doméstica, sin querer asomarme mucho a la calle, con la vista puesta en su sonrisa y los labios apretados, besándole la cara.

sábado, noviembre 05, 2011

Su primer día de campo

Esta niña que aparece sentada en una silla tiene tres meses. Sí, cuesta creerlo. La silla es antigua y la foto también lo parece pero es de ayer y la niña que aparece tan seria y con esos mofletes tan gordos es mi hija, la que nació hace apenas tres meses y una semana. A mi también me costó creerlo hasta que no vi la foto. Yo estaba dentro del cortijo de Los Felisos, el campo de mi amigo Antonio Pablo, que volvió a acogernos ayer en el que ha sido nuestro primer día de campo con Cecilia.
Los Felisos siempre han sido, para mi, sinónimo de amigos y sonrisas. Ayer, otra vez, pero diferente. Disfrutamos de un paseo entre encinas, relajado y feliz, respirando el aire fresco de la Sierra.
Y dentro del cortijo, se encendió la candela en la que cocinaron una carne deliciosa y que hizo las delicias de Cecilia, que se quedó embelada mirando por primera vez el fuego.
Ahora es como volver a vivirlo todo por primera vez, hasta pasar un día en el campo donde tantos días hemos pasado, todos tan agradables como el de ayer.

viernes, noviembre 04, 2011

Talento (oculto) culinario

Carezco de talento culinario. Eso le he dicho siempre a todos los que me repetían que la cocina es tiempo y paciencia. Yo no tenía ni tiempo, ni paciencia ni talento y de todos son conocidos mis intentos fallidos de hacer sabroso lo que apenas era comestible. He aquí un ejemplo.
Pero, de repente, todo ha cambiado. Será la maternidad, la obligación de pasar más tiempo en casa o los meses sin trabajar. Será todo un poco. En las últimas semanas he hecho deliciosos potajes, estupendas lenjetas, apetitosos huevos rellenos, abundante ensalada de pasta y hasta atún encebollado y este plato, que acabo de zamparme: pollo con pasas al vino moscatel.
La cocina, era verdad, es tiempo, paciencia y ganas. Muchas ganas. Las suficientes como para echar una tarde entera en elaborar algo que vas a engullir en apenas dos minutos. Mi familia se divierte con mi repentina inspiración y yo no paro de repetir cosas como Ummmmm, o como Ojú, qué rico... Como si no lo hubiera hecho yo, sino otra cocinera a la que agradecer tanto tiempo invertido. Por eso la cocina son ganas. Ganas de querer que un esfuerzo valga la pena.

lunes, octubre 17, 2011

Buenas noches

Isa ya se habrá ido a la cama. Y Miguel. Y Fernando. Y Jorge. Y Lídice. Y Mercedes. Y Javi. Y José Carlos. Y todos y cada uno de los compañeros que esta noche intentarán descansar lo mejor posible después de un largo día de trabajo, que no ha sido más que el prólogo de todos los que vendrán. Estarán intentando descansar, eso me imagino; aunque puede que estén juntos, con un cubata en la mano, que no es, en determinados momentos, ninguna frivolidad.
Ellos han pasado el día pendientes en la sala o a través de las pantallas del juicio por la muerte de Marta del Castillo; los días previos, preparando el material; y un montón de meses, 33 en concreto, informando sobre uno de los sucesos que mayor repercusión ha tenido en este país y no sólo por lo escabroso del caso, también por haber puesto en jaque a toda la estructura policial , y hasta política.
Tienen por delante una difícil misión y mucho trabajo que requiere preparación y equilibrio para intentar traducir los galimatías judiciales en palabras que se puedan entender en la calle, sin caer en las tentaciones que están en ellas. Ser equilibrados. No es fácil. Ser ecuánimes. Intentar no demonizar, cuando el que tienes delante parece el mismo demonio o así lo ven los demás. Respetar el trabajo de jueces, fiscales y abogados; y, todavía más, el dolor de la familia, que es el que es. Mucho dolor. Demasiado como para hablar desde la rabia o el escepticismo.
No sé lo que será para ellos cubrir un juicio como éste, tan complejo y tan mediático. Pero puedo imaginarlo después de haber vivido el juicio por el Caso Mariluz, aunque las diferencias son infinitas. A mis compañeros y compañeras les deseo que puedan trabajar en libertad y que conviertan esta experiencia en un ejercicio de Periodismo, como sólo ellos y ellas saben hacerlo. A todos, buenas noches y mucho ánimo.

domingo, octubre 16, 2011

El no-bautizo de Jara

El día que nació Cecilia todo fueron alegrías. A los pocos minutos de salir de paritorio, mi tío Salva me contó que Paquito y Carmen también habían sido padres, hacía apenas cuatro horas. Y todavía me dio más alegría cuando me contó que, en el parto, decidieron cambiarle el nombre a la niña: La Carmen que esperaban pasó a llamarse Jara, que es un nombre que me encanta y que jamás le pondré a ninguna hija mía porque lo lleva en el apellido. Así que me alegró mucho que mi amigo Paquito, con el que he compartido tantos años de amistad desde el instituto y tantas horas de disfrute viéndole tocar la guitarra, y su chica, con la que he compartido millones de dudas e inquietudes durante el embarazo, le eligieran ese nombre a su hija que iba a compartir, para siempre, con la mía el día de su cumpleaños.
Y esta tarde, Jara ha recibido un no-bautismo divertido y flamenco, como no podía ser de otra forma con esos padres que tiene.
Sus padrinos la han cogido en los brazos y su padre ha abrazado a su madre, justo antes de decir unas palabras que me han emocionado: "Ojalá la vida le dé salud y unos amigos tan buenos como los nuestros".
Ha sido una tarde especial, por haber sido testigos de un momento único, por haberlo compartido con ellos y por haber llevado a Cecilia a uno de los días más significativos de la vida de su "quinta" y amiga, Jara Roldán.

Una primera vez

Para todo hay una primera vez y este fin de semana ha sido la primera vez que Cecilia ha visto el mar. Ella no lo recordará pero nosotros sí, porque sus primeras veces son más importantes para nosotros que para ella.
La primera vez que la brisa marinera rozó su piel, que se tumbó en una toalla sobre la arena, que sus pies tocaron el agua del mar, que disfrutó del sol de la playa.
La primera vez que volaron cometas sobre su cabeza.
Y todo en Punta Umbría, que para sus padres también esconde muchas primeras veces y amistades primeras. Como las de sus titos Mariluz y Francis con los que tantas jornadas playeras hemos compartido.
Para todo hay una primera vez y algunas son tan especiales como ésta que nos ha dejado dibujada una sonrisa en los labios durante todo el fin de semana.

jueves, octubre 13, 2011

La vida a cambio

La niña Cecilia y yo tenemos algunos pactos en los que basamos la convivencia. No los rompemos y cada vez nos va mejor. Nos hacemos falta para sobrevivir. La una a la otra. Yo le ofrezco, con mi pecho, su alimento y su calma, y ella me ofrece su sonrisa cada vez que me ve, la suavidad de su piel y la alegría los martes cuando veo como sube la báscula. Yo le cambio los pañales, la lavo suavemente y cuido de que su ropita y sus sábanas estén siempre limpias y ella me mira fijamente, tanto que parece que quiere hablarme y a mí se me pone la piel de gallina.
La niña Cecilila llora porque no es capaz de dormirse sola y yo la acurruco contra mi pecho y pego mi cara a la suya, le susurro palabras o canciones y ella se queda dormida con la mayor expresión de paz que he visto nunca. Yo la paseo junto a mi cuerpo y ella lo acepta y descansa su cabeza sobre mi pecho para que nuestros cuerpos vuelvan a ser uno sólo durante el trayecto.
La niña Cecilia mira a su padre, le regala la mejor de sus sonrisas y una incipiente carcajada y a mí se me llenan los ojos de lágrimas porque no sabía que esta felicidad doméstica iba a ser la mayor de las felicidades.
La niña Cecilia duerme, de un tirón, toda la noche y yo me tumbo en la cama, pienso en lo que he vivido a su lado a lo largo del día y me quedo dormida con su recuerdo y una sonrisa.

martes, octubre 11, 2011

Precipitarnos

A las diez de esta mañana, las secciones de sucesos de los programas de Telecinco y Antena 3 llevaban ya varios minutos hablando de la desaparición de dos hermanos en Córdoba. Desde anoche, la web de El Mundo adelantaba que podría tener este caso "el peor de los finales". Apenas unas horas después, en los programas se hablaba del trastorno bipolar del padre, de su ansia de revancha hacia la madre y apuntaban a que ha sido él el que ha quemado a sus hijos en una hoguera en la finca familiar. En Antena 3, uno de los colaboradores llamaba "monstruo" a este hombre. A esta hora ( y apenas han pasado cinco) ya se sabe que los restos encontrados en la hoguera de la finca familiar no son humanos.
Desafortunadamente puede que los niños hayan sido asesinados. Pero también puede que no. La policía continúa su investigación y todavía no se ha emitido comunicado alguno con las conclusiones de tantas horas de trabajo. Lo único que me queda claro es que, en esta profesión, todavía no hemos aprendido. La prisa, la oportunidad, las ganas de ser los primeros... Confluyen demasiados factores como para detener la maquinaria una vez puesta en marcha. Por eso se cometen fallos que pueden terminar con la vida, la imagen y la dignidad de los "culpables" a los ojos de los medios que terminan, en algunos casos, por no serlo. No digo que éste sea el caso, pero sí lo fue para Dolores Vázquez o para el novio de la madre de Aitana, la niña que murió al caerse de un columpio. Después del daño, no hubo disculpa lo suficientemente grande como para deshacerlo.
Ojalá este caso, que me da tantos escalofríos o más que los anteriores, se resuelva de forma feliz y, si no es así, ojalá los medios dejemos trabajar a los profesionales y no haya que volver a pedir disculpas por la precipitación y la oportunidad como tantas veces.

miércoles, octubre 05, 2011

Prioridades televisivas

El día después de despertarnos con la noticia de que el mes pasado 95.817 personas perdieron su trabajo, hoy en Almería se va a hablar de actualidad sociolaboral; en Málaga, sobre el empleo femenino en el sector comercial andaluz; en Jaén, de Comercio Exterior; en Granada, sobre nuevas rutas aéreas; en Córdoba, de Medicina Familiar y Comunitaria; en Sevilla, se denunciarán los recortes en los programas de Bienestar Social; en Cádiz, se inaugura una nueva terminal de carga rodada del puerto y en Huelva protestarán por la muerte de un trabajador.
Pero por más interesantes, y oportunas, que sean las citas informativas que hoy se destacan en las agendas, no habrá ni una sola noticia o declaración que pueda hacerle frente a la que es, para los medios de comunicación regionales y nacionales, la gran noticia del día: La tercera boda de la Duquesa de Alba a sus ochenta y picos años. Las televisiones nacionales tienen apostados en la puerta del Palacio de Dueñas a sus reporteros y llevan haciendo conexiones en directo desde cuatro horas antes del enlace. Lo hacen las privadas, pero también las públicas. Hoy para los que mandan en la televisión el morbo de los invitados que no acuden pesa más que la I+D+i, los centímetros del tacón de la más osada es más importante que los problemas de nuestra economía y el menú del banquete es el mayor de los secretos de Estado. Sevilla volverá a ser retratada como la capital de la charanga y la pandereta y los aplausos de los curiosos que acuden a Dueñas se multiplicarán por mil en los salones de los telespectadores. La cara amable de la Duquesa ocultará la otra, la de la mayor terrateniente de Andalucía y Extremadura que se lucra de un sistema pésimo de subvenciones a las hectáreas de campo y no a la producción; la que apenas crea empleo en sus fincas, la que hereda un enorme patrimonio de generaciones anteriores que no está muy claro a costa de quiénes lo consiguieron. Todo eso verán en sus pantallas las 3.194 personas que, cada día, pierden su empleo en nuestro país, la escritora que hoy presenta un nuevo libro, el doctor que ha descubierto una técnica pionera para operar una cardiopatía, los niños que sufrirán mañana los recortes en su educación de hoy, el investigador que no sabe si le llegará la subvención para concluir su trabajo, la comisaria que prepara una importante exposición, los miembros de un nuevo partido político que quiere regenerar la política actual, los parlamentarios que acuden a una comisión para crear una nueva e importante ley, el juez que dicta una original sentencia que sentará jurisprudencia o el discapacitado que ha conseguido encontrar un empleo gracias a un programa de inserción laboral. Todos verán en sus televisores montones de minutos sobre una boda que, seguramente, les interese un pimiento y habrá que explicarles que, tampoco hoy, había tiempo para ellos en la programación de las televisiones (tampoco de las públicas).

domingo, octubre 02, 2011

Un picnic

Cualquier excusa es buena, si la compañía es buena, para pasar un día de felicidad compartida. Un día de sol y sombra en un parque sevillano, con ensalada, ensaladilla, pastel de atún, tortilla de patata y Cortegana, mucha Cortegana. En nosotros mismos y en el jamón. Primer día de picnic con las niñas. Prueba superada.