lunes, diciembre 20, 2010

El hombre del secreto

Pérez Mercader está muy ligado a Huelva. Viene a menudo a pesar de que está trabajando en una universidad. "Una universidad americana", nos ha dicho, "del estado de Massachusetts". "Una universidad que se llama Harvard", ha apostillado con ese curioso acento de erres líquidas y eses que arrastran después de pasar buena parte de su tiempo hablando y pensando en inglés.
Y hemos reído mucho con este físico de físicos, onubense de crianza, que podría presumir de trabajar con la NASA pero prefiere hacerlo de que le han puesto un instituto en Corrales "y eso que todavía no la he palmado".
Pérez Mercader abre bien los ojos detrás de sus gafas para explicarnos que él disfruta como el niño de Cernuda en Ocnos, que está descubriendo el crecimiento de una planta. Él, cuando está investigando, es el primero en descubrir un secreto que luego compartirá con el resto de la Humanidad, pero durante unos instantes es sólo suyo y eso le hace volver a ser niño una y otra vez. Volver a sorprenderse a sus 63 años. "Jubi¿qué? Si yo me lo paso pipa trabajando. Se va a jubilar la madre que lo parió".
Y hemos vuelto a reír con él, por su cercanía, por sus conocimientos y por la gran empatía que nos despierta este marisabidillo, que es de los pocos que siempre sabe de lo que habla.

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