miércoles, diciembre 29, 2010

...Y se fueron.

Así de dignos, con la cabeza bien alta. Una puesta en escena final digna de unos profesionales como éstos. El recuerdo a los compañeros con una canción preciosa, con la que hacen un guiño al telespectador porque saben que lo tienen de su lado. El verbo duro contra una empresa que se lo merece por haber terminado con un precioso proyecto y haber dejado a tantos en la calle. Y, después, un gran vacío. Un negro inmenso que tiene sonido y careta y que tendrá las imágenes de unos cuantos hombres y mujeres encerrados en una casa que jamás nunca escucharon a hablar siquiera del canal que se han comido. Que nos hemos comido todos, en realidad. Desde el que tiene el poder para hacerlo hasta todos y cada uno de nosotros por permitir, calladamente, la dictadura de la mediocridad en una sociedad que cada vez se parece más a una pantalla en negro.

martes, diciembre 28, 2010

Adiós a CNN+

CNN+ está enfermo de muerte. Le quedan apenas dos horas y media para "irse a negro". Pero, lejos de tambalearse, moribundo, está viviendo los coletazos de su existencia con la misma calidad con la que se abrió al mundo hace casi 12 años.
‎"Hemos visto caer las Torres Gemelas, nos hemos contagiado de la Gripe A..." Qué forma tan bonita de cerrar su informativo ha tenido el conductor del informativo de la tarde. Claro que en la pieza que han hecho de despedida les han hecho decir "Prisa ha apostado durante tantos años por esta cadena en busca de un horizonte de rentabilidad que no ha llegado"... Lástima que para Prisa el prestigio y la información ya no sean importantes.
Cuando palabras como rentabilidad, viabilidad y tantas otras se mezclan con el Periodismo vamos mal. Fatal. Por mucho que sean empresas de comunicación, que lo son. Pero ya sabemos que Prisa gana pasta por muy diferentes frentes. De hecho fue de las pocas empresas sin pérdidas en 2009. Debería proteger algunos de sus productos como El País o CNN+... Si lo hiciera, podríamos pensar que todavía le queda algo de vocación pública. Pero parece que no.
Adiós a CNN+. Un abrazo muy grande a todos los que lo han hecho posible durante estos años. Entre todos ellos, a los que están detrás de este blog tan útil para los que nos interesa esto del Periodismo.

Violencia y fe

El obispo Reig Plá ha dado con la raiz del problema de la violencia machista. Y lo ha hecho él solito, sin tener que consultar ninguna estadística de las 61 mujeres muertas a manos de sus parejas o exparejas en lo que llevamos de año. Se ha levantado una mañana cualquiera, así como así, y ha dicho esto:
"Los matrimonios canónicamente constituidos (católicos) son menos dados a la violencia doméstica que aquellos que son parejas de hecho, las parejas de personas que viven inestablemente y que es donde más se está generando la violencia contra la mujer"
Eso ha pensado y eso ha dicho en un estupendo ejercicio de libertad de expresión y pensamiento que yo aplaudo. Igual que aplaudiría que lo hicieran todas las mujeres católicas que se llevan alguna bofetada de sus maridos católicos, si fueran capaces de vencer años y años de educación católica que les recomienda sacrificarse en pro del matrimonio y del hombre.
¿No será, señor obispo, que las esposas católicas son menos dadas a denunciar a sus maridos católicos cuando sufren malos tratos? ¿No será que para muchas de ellas es algo natural, como el matrimonio mismo? ¿No será que años de educación en el sacrificio y la desigualdad han hecho olvidar a algunas de ellas (y sobre todo de ellos) el máximo mandamiento del amor?

lunes, diciembre 27, 2010

El virus de la pereza

El virus de la pereza tengo. Va inoculando dentro de mi a lo largo de la semana y me enferma el fin de semana. Y, enferma de pereza, la única cura posible es el sofá, la cama, una manta y una televisión a la que apenas hago caso.
Algo así me ha pasado el fin de semana. Ni salí en Nochebuena ni puse el pie en la calle en un día de Navidad en el que no me cambié ni el pijama. Pereza me daba pensar en los bares, en las fiestas, en el humo y hasta en los tacones y los escotes de la demás. Y encima me dolía la garganta.
Pero el domingo por la mañana, con el rocío todavía en las hojas de los árboles del corral, fui capaz de vencer a todos los gérmenes. Desayuné, me duché y salí a la calle. Y me recibió un día soleado que me dio la bienvenida al mundo. Un mundo que me esperaba, sin rencores, después de un par de días de darle la espalda.
Aunque frío, el día irradiaba luz y vida y opté por ir dando un paseo a los sitios. Tapé mi boca con una bufanda y mis ojos con unas gafas de sol. Apenas me crucé con un par de personas en un largo paseo del extrarradio al centro de mi pueblo. Y me sentí viva de nuevo. Y me reconcilié con mi pueblo y con sus calles completamente heladas y desiertas. Y tuve la sensación de ser la única persona de él que había podido hacerle frente a la pereza. Recogí a mi primo, me lo llevé al casino, y mientras él dibujaba pude, por fin, leer un periódico tras semanas de desconcentraciones en las que leer me era terreno vedado. Y fue mi segunda reconciliación.
Hoy es lunes. He vuelto a despertarme a las 5 y media de la mañana y acabo de levantarme de una siesta de cuatro horas con la que he ocupado toda la tarde. Ahora siento que lo de ayer no era más que un espejismo.

lunes, diciembre 20, 2010

El hombre del secreto

Pérez Mercader está muy ligado a Huelva. Viene a menudo a pesar de que está trabajando en una universidad. "Una universidad americana", nos ha dicho, "del estado de Massachusetts". "Una universidad que se llama Harvard", ha apostillado con ese curioso acento de erres líquidas y eses que arrastran después de pasar buena parte de su tiempo hablando y pensando en inglés.
Y hemos reído mucho con este físico de físicos, onubense de crianza, que podría presumir de trabajar con la NASA pero prefiere hacerlo de que le han puesto un instituto en Corrales "y eso que todavía no la he palmado".
Pérez Mercader abre bien los ojos detrás de sus gafas para explicarnos que él disfruta como el niño de Cernuda en Ocnos, que está descubriendo el crecimiento de una planta. Él, cuando está investigando, es el primero en descubrir un secreto que luego compartirá con el resto de la Humanidad, pero durante unos instantes es sólo suyo y eso le hace volver a ser niño una y otra vez. Volver a sorprenderse a sus 63 años. "Jubi¿qué? Si yo me lo paso pipa trabajando. Se va a jubilar la madre que lo parió".
Y hemos vuelto a reír con él, por su cercanía, por sus conocimientos y por la gran empatía que nos despierta este marisabidillo, que es de los pocos que siempre sabe de lo que habla.

domingo, diciembre 19, 2010

Cumpleaños y Navidad

Hoy es el cumpleaños de mi señora madre que a sus 52 flamantes años luce así de guapa y estupenda. Un día que ha sido muy especial también para los pocos de la familia que hemos podido dar un paseíto por Triana.
Entre ellos, mi primo Rubén, el menor del clan de los Muñiz, por ahora. Que me ha hecho gastarme un euro en una de esas bolas sorpresa con juguete dentro cuando en realidad lo que le interesaba a él era la bola misma que ha estampado varias veces contra el suelo y la pared hasta romperla en pedazos. Pero con lo que ha alucinado de verdad a sus cuatro años es con las bicis públicas, a las que se ha subido él solito, a pesar de que su padre le haya advertido: "No te acerques, hijo, que son las bicis de Torrijos".
Y como cada año, el cumpleaños de mi madre marca el inicio de la Navidad. Así que Feliz Navidad a todos y Feliz Cumpleaños, mamá.

jueves, diciembre 16, 2010

Cosas de la vida

Hace algunos años, puede que una decena, yo no era más que una estudiante de primero de Periodismo que, en los últimos días del curso, recordaba con mis compañeras nuestro primer día de clase. Recordaba, de todas, especialmente a una cuya carta de presentación aquel día fue algo así como "Vengo a estudiar Peridismo porque voy a presentar el telediario". Yo conté a las demás compañeras, con ella delante, aquella sentencia y todas reímos a carcajadas, ella también. No dejaba de ser gracioso semejante seguridad de una joven sevillana de 18 años que decía que eso iba a ser así porque ella había tomado "muchos cafés" con noséquién.
Cuando paramos las carcajadas, mi amiga me miró muy seria y me dijo: "Algún día tú estarás en tu casa, dándole de comer a tu hijo, mirarás a la tele y ahí estaré yo presentando el telediario". Me dejó petrificada y ya no reí más en todo el rato.
Bien, pues han pasado diez años, yo tengo un proyecto de familia con la misma pareja que tenía por entonces, acabo de poner la tele y, efectivamente, ahí está ella presentando un informativo en una tele local, que en realidad es nacional. Y para nada me he sentido desdichada por eso. Todo lo contrario. Lo que me parece es divertido que se haya cumplido semejante profecía. Si es que para algo tenía que servir "tantos cafés".
Por cierto, que yo, ahora, estoy encantada con el lado de la pantalla que me otorgaba la historia.

miércoles, diciembre 15, 2010

Morente, Enrique.

Los gitanos lloran como nadie la muerte de sus seres queridos. Los flamencos las lloran como los gitanos. A Morente le lloran los unos y los otros. Y los artistas contemporáneos, y los poetas, y los rockeros, y los poperos, y todo el Albaicín, con Granada adentro.
Todos lloran a Morente porque él merece sus lágrimas. Lo lloran hasta los cronistas que relatan su entierro y dicen "el maestro del jondo", cuando Morente ni siquiera ha sido eso porque ha sido todo lo demás. Por eso se pelean los cantaores, los bailaores y los guitarristas para llevarlo en hombros. Por eso guarda silencio la garganta de las cantaoras, las manos de las palmeras y hasta el tacón de las bailaoras.
Morente era un estafador. Un vendido. Un queo. Una mentira. Una impostura. O no. Morente era un renovador. Un analfabeto que hizo de la cultura, de todas las culturas, su bandera. Que cantaba por Cohen con versos de Lorca y por Graná con música de Los Planetas. Que le canta a Andalucía y a Manhattan como ningún otro artista ha sabido hacer nunca. Sí o sí.
Dicen los gitanos y los flamencos que Camarón le espera en el cielo. Camarón, en el cielo de los mitos por haber sido único y haber muerto joven, y Morente, en el cielo de los genios por haber sido un creador y haber muerto a destiempo, puede que se enzarcen en algún duelo de cantes y junten todos los paraísos.

Estrella Morente canta a su padre en el último homenaje en Granada


domingo, diciembre 12, 2010

Ganan los que lloran

Lo de los controladores. Eso sí que ha preocupado a la Opinión Pública. Y resulta que han logrado hasta crear un pensamiento único. Curioso. Ha pasado un Puente de la Constitución la mar de anticonstitucional y varios días con ellos en el candelero de los medios de comunicación y yo, que he estado preocupada por otras cosas, he tenido que dejar mis pensamientos entre las nubes para avergonzarme de la forma (y el fondo) cómo se está contando este conflicto. Que ha afectado a mucha gente, es verdad, pero que no ha dejado de ser un conflicto laboral que se ha solucionado por lo militar. Y a mí eso me da auténtico pavor. Terror terrorífico.
Da igual el informativo que pusieras durante los días del colapso, que te encontrabas lo mismo: Los pobres que cargaban con el ataúd o los de la famosa boda que no ha podido celebrarse. Y todo por culpa de unos señores (el jueves llegué a escuchar en la radio "un grupo pseudo-terrorista") llamados "controladores aéreos" de los que ningún medio ha contado bien cuáles son sus reivindicaciones. Es decir, que tenemos en una balanza a unos señores malos malísimos de los que sólo sabemos que quieren hacer daño al país y a unos pobres afectados que lloran, mirando a cámara, y cuentan sus desgracias personales. Ganan los que lloran. Siempre. Es una de las reglas no escritas de la televisión.
Y, claro, con este estado social-emocional creado pues todo lo demás ha venido rodado: Que si dos ministros (Blanco y Rubalcaba) poniendo a caer de un burro a los controladores con las peores palabras que han encontrado en su discurso políticamente correcto, que si un Presidente del Gobierno que hace novillos en una Cumbre Iberoamericana y se queda "para solucionar un problema", un Rey dispuesto siempre a colaborar y las tanquetas militares a las puertas de los aeropuertos. Estado de alarma. Y los españolitos y españolitas de a pie felices y contentos porque estos señores controladores no son más que "unos privilegiados".
¿Y nadie piensa decir que lo que ha ocurrido es una auténtica barbaridad, un antecedente a vete-a-saber-tú-qué-cosas? Pues lo es, porque lo que yo al menos he visto que ha ocurrido es que una protesta (mal hecha, es verdad) de un grupo de trabajadores ha suscitado una respuesta militar (recordemos que lo militar existe porque el Estado es el único que tiene capacidad legal de aplicar la violencia) y la amenaza de que serán pasados a considerarse personal militar. ¿Y por qué? Porque en este país los militares son la casta desgraciada. Los que no tienen derecho a la huelga, ni a una simple protesta porque se les monta un juicio en un plis-plas. Un juicio militar, claro. ¿Eso tampoco lo piensa decir nadie? Que convertir a un grupo civil en un grupo militar es limitar sus derechos sociales. No, eso no lo va a decir nadie. La gente está con el pensamiento único de "Qué dos cojones ha tenido el Gobierno que ha metido en cintura a estos niñatos". Y eso sí que me da a mí nauseas.