sábado, noviembre 20, 2010

"Uno no se jubila de la vida"

Rosa María Calaf fue una de las trabajadoras de RTVE que se fue a la calle gracias a un ERE (Expediente de Regulación de Empleo) que me benefició a mi, pero que yo condeno tanto como ella. Porque las cosas se hicieron mal: Porque se despilfarró un dinero que ahora hace mucha falta, porque el criterio edad era discriminatorio y porque la casa se ha quedado semi-huérfana de referentes, entre otras cosas. Y, entre esos referentes que ya no están en RTVE, esta señora de pelo rojo, mechón blanco y voz cascada que nos ha contado alguno de los hitos de las información internacional de las últimas décadas. La Calaf está en Huelva porque es la presidenta del jurado oficial del Festival de Cine Iberoamericano de Huelva y, aprovechando la coyuntura, los organizadores de este evento cultural tuvieron la genial idea de sentarla en una mesa para que charlara sobre ella y sobre el Periodismo. De cine hablamos poco, pero eso no importa. De lo que sí hablamos es del "despego fatalista", de los atentados contra el sentido crítico que están llevando a cabo los medios de comunicación. Tambien del "Ego-periodismo" o "Ego-periodismo-show" por el que apuestan los medios que enfocan a sus periodistas escondidos, disfrazados y contando lo mal que lo han pasado. "El periodista es el puente, no la estrella", dice esta catalana que sabe de lo que habla y de quiénes habla. Habló ella encima de la mesa en un soliloquio marcado por su visión de la situación ("internet es la única palabra que no tiene artículo, como dios"), después contestó a nuestras preguntas sobre la dificultad de su trabajo en países fundamentalistas por haber sido mujer, sobre qué papel a desempeñado Kapuscinsky en su trabjo o si cree necesaria la regulación en el oficio (pregunta a la que me respondió con una reflexión que me tranquilizó: "No sé, bastaría con que la ley se cumpliera. Pero, tal y como se están poniendo las cosas, creo que sí. La información es como la alimentación. Nadie dejaría vender a un establecimiento una lata de sardinas que estuviera en mal estado"). Y también respondió a una pregunta formulada por mi compañera Lucía, de la SER (es la que sale en la foto con nosotras): "¿Qué podemos hacer los periodistas de local?" A la que ella respondió con un cariño especial: "El valor auténtico del Periodismo está en lo local. Los enviados especiales siempre nos apoyamos en ellos cuando salimos fuera. Nosotros pasamos, pero ellos se quedan y eso tiene un valor enorme. Dentro del país, lo tenéis muy complicado, porque tenéis al que os presiona en la puerta de tu casa".
Y más tarde, cuando se bajó del escenario, continúo hablando con nosotras y, entre lo que me dijo, una cosa que me alarmó: "RNE y TVE están abocadas al fracaso, al cierre. Cuando no haya dinero, bajará la calidad. Cuando eso ocurra nadie las verá ni escuchará. Cuando nadie las vea ni escuche, ya no interesará a los políticos y será el fin". Una reflexión que me asustó, viniendo de quien venía, y a la que solo pude responder: "Ojalá te estés equivocando".

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hombre, hombre. La Calaf se largó de TVE, como otros varios miles, con una divina prejubilación VO LUN TA RIA. Lo olvidan interesadamente. El ERE fue VOLUNTARIO. Y muchos, la mayoría, viven ahora en la gloria bendita: ganando una pasta por no hacer nada y, si tienen prestigio y una carrera notable detrás, como es el caso, completando el sueldecito con colaboraciones y bolos. Sólo están fuera de juego aquellos que no han sabido o podido adaptarse a la nueva situción, por causas personales mayormente. Pero si, como conozco algún caso, ganar unos 3.500 euros al mes (más que cuando eran redactores de base; los directivos superan los 6.000 euros: eso sin contar los chanchullos con sus "otros" trabajos, tema Hacienda y demás: para sonrojarse) de prejubilado es un descenso al averno, ya me dirán de los sueldos de las emisoras privadas, por no salirnos del sector. En fin. Que yo también quiero un ERE de ese tipo, YA, y ser luego víctima del mundo mundial y hacer bolos y declaraciones compungidas y andar con productoras y mantener blogs y etcétera.
Para ser justos del todo: la Calaf lleva razón en que estamos, RTVE, abocados al cierre, y su razonamiento es certero. Pasará lo que dice: no habrá dinero ni para reponer Heidi. Si nadie lo remedia. Y no parece que haya mucho interés en buscar alternativas. Tampoco será sólo cosa de políticos. Digamos que entretodos la matamos y ella sola se va a morir... de inanición.