miércoles, noviembre 10, 2010

Placeres

La persona que fuimos. Lolita Bosh. Leer ese libro justo depués de El corazón helado de Almudena Grandes es como probar un bocado del chocolate más delicioso del mundo justo después de haberte atiborrado de tarta de chocolate hasta llorar de alegría.
Y ahora me siento con un subidón de azúcar. Feliz. Porque la madrileña primero y la catalana después, cada una a su manera, me han hecho volver a disfrutar de la lectura. Ahora, esperando a que se pase el subidón, ando por mi casa con cuatro libros que llevo a todos lados: al tendedero, al baño, a la habitación, la cama de invitados... Ahora mismo descansan en el brazo del sofá desde el que escribo. Tendré que decantarme por alguno, no voy a arrastrarlos siempre.
Antes había cinco, hasta que decidí que era hora de leer de una tacada La persona que fuimos y descubrir que se puede degustar el chocolate más exquisito porque nunca te llega a empachar una tarta que te ha hecho llorar de alegría.
Lolita Bosch hace algo con las palabras que es difícil explicar. Complicado y novedoso. Vanguardista. Juntar las letras de una forma determinada y obtener emociones a cambio. Una escritura rápida, como de necesidad. Recomendable sin condiciones, "sobre todo para quienes acabamos de dejar una relación", me dijo mi amiga Sara cuando me lo prestó. Pero también es recomendable para los que las continuamos porque es Literatura de la buena. Porque es como un bocado delicioso al chocolate más exquisito del mundo que das justo antes de encender el ordenador para leer esto:
Y una mierda.

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