jueves, noviembre 04, 2010

Cádiz: Las dos orillas

Cádiz tiene dos orillas, más enfrentadas que nunca. Una suena a Progreso y Desarrollo. A Mega-construcciones y Comunicación. Otra suena a tipismo y a pasado. A chovinismo y a ombliguismo. A mí, desde luego, no me suenan a eso.
Cádiz tiene dos orillas, es verdad. En una están construyendo el segundo puente. Dicen que estará listo para 2012, Fomento ha asegurado la inversión. También dice que cabrá, por 40 centímetros, el barco más grande del mundo. Se refieren, claro, al barco que actualmente ostenta ese récord. Es decir que, a pesar de su altura, este gigante de cemento nace ya obsoleto, qué le vamos a hacer. A su lado el Puente Carranza parece una línea dibujada sobre el cielo y se queda insignificante. El nuevo puente, el de la Pepa, vendrá a morir justo al Corte Inglés, que para eso (dicen los gaditanos) ha puesto la pasta.
En la otra no están construyendo nada. Ni ahora ni nunca. Está como sostenida en el tiempo y en el espacio. Tiene una peña flamenca, la mirada de piedra de Quiñones y Alba, niños y padres jugando en el paseo, la quietud de las barcas y las olas y, sobre todo, tiene al sol que en este rincón nunca acaba de ponerse, porque se hace el remolón y deja tras de sí un cielo naranja brillante y precioso.
Si en este lado están las personas paseando por la playa, ¿Por qué tengo que decir que el Progreso está en la orilla del cemento?

1 comentario:

Jose Juan Ramos dijo...

Por desgracia, el progreso nunca estuvo en la orilla puertorrealeña, aunque así algún día nos lo hicieran creer.