lunes, octubre 11, 2010

Octubre y tanas

Ha hecho sol. Luego ha llovido y ha vuelto a salir el sol. Los viejos de mi pueblo, y los jóvenes aficionados también, no entienden mucho de leyes físicas, química ni geológicas, pero saben que esa triple conjunción es infalible. Por eso se echan a los campos con un pincho limpio y una cesta vacía y vuelven con la cesta llena y el pincho sucio. Porque en esta tierra, a la que a las setas se les llama por su nombre (tagarninas, tanas, gallipiernos, gurumelos...), la llegada de este mes es motivo de celebración. Aquí se le rinde pleitesía a unas tanas a la plancha y queda poco para que también se le rinda a un arroz o un cocido con gurumelos. Y hasta que ellas no llegan no llega el otoño, con su invierno de la mano, independientemente del frío que haga o la lluvia que caiga. Y a mí, este año, el otoño me ha sorprendido en un bar de mi pueblo, en La Placeta. El único que te pone la cerveza en copa y una tapa gratis en plato de aluminio. Allí no sólo hubo quien se llevó sus setas, también los hubo que trajeron chorizos de sus matanzas para acompañarlas...... y ofrecernos a los demás en un gesto solidario que convirtió una cerveza de pre-almuerzo en una fiesta gastronómica.

1 comentario:

Anónimo dijo...

asi sin mas, en Nuestro pueblo no hay edades, ni desconocidos, unas tanas, unas cervezas, y al final... un dia de escandalo....