viernes, septiembre 24, 2010

Fanfarrón gabacho

Hoy están de fiesta en Cádiz, celebrando el primero de los dos bicentenarios. A éste de 2010, le llegará luego el de 2012, puede que hasta con puente sobre la bahía. Suenan en la radio los ecos de los fastos desde San Fernando y retumban en mi memoria los de un precioso tanguillo que anoche estrenó el cantaor viñero David Palomar en su concierto de la Bienal de Flamenco de Sevilla. La letra, de Jesús Bienvenido, que ha puesto su talento al servicio de su amigo Palomar, en estos tanguillos de mofa a Napoleón y en unas sevillanas, menos acertadas a mi corto entender. Con él, Juan José Téllez, que le ha escrito a Palomar unos tientos que dan nombre a su segundo disco "La Viña, Cantón Independiente" y un precioso tema de vida en bares y labios llenos a Habana Club de Cinco. Dos maravillas que me han devuelto la fe en la pluma de Téllez. Es el último de los espectáculos de esta Bienal al que me deja ir mi ajustada economía, pero creo que he acertado en la elección, a pesar de que a la misma hora Dulce Pontes cantaba con Juan Valderrama. Pero escuchar a Palomar me ha puesto las pilas, ha hecho que esta mañana, en el momento de baño que he compartido con Grego, él me haya confesado ¡Con qué energía se levanta uno cuando la noche anterior ha disfrutado tanto!. Y eso me ha gustado y me ha arrancado la primera de las sonrisas de este día de resaca flamenca, del flamenco nuevo y de fusión. Y ha hecho que me olvide del caótico arranque del concierto de anoche. Dos temas durante los que recé que salieran pronto las guitarras españolas, pero de eso ya casi ni me acuerdo.

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