jueves, septiembre 02, 2010

Dinero x Cultura

Es una verdadera lástima que, en tiempos de crisis, haya que renunciar a gastar el dinero en Cultura. Lo dicen hasta los grandes políticos que, acto seguido, reivindican la Cultura como una política estructural o imprescindible, que ahora se lleva mucho esa palabra.
Para mí lo es, desde luego. Claro que también es de lo primero que hay que sacrificar cuando las cuentas no salen, por más vueltas que les des. Y es que el dinero que empleo en ir a conciertos o a obras de teatro no lo considero un gasto, si no una inversión. Por eso, esta mañana, he decidido invertir los regalos económicos que me han hecho en mi cumpleaños. Gracias a la gentileza de mi familia, podré disfrutar este invierno de las obras del Lope de Vega. He comprado entradas para seis, entre ellas Tricicle.
Y antes de que empiece mi cita con el más bonito de los teatros sevillanos, podré ir a dos espectáculos de la XVI Bienal de Flamenco de Sevilla. Y ésos sí que creía que me los perdía. Primero Miguel Poveda, que da el pistoletazo de salida con la gala inaugural y, unos días más tarde, David Palomar con un espectáculo con el que reivindica su barrio de La Viña como un cantón independiente.
Y si las cuentas cuadraran y las compañías también, me parece que este otoño cultureta lo voy a empezar en pleno verano. Porque viene el genio de todos los genios al Auditorio y, aunque Vinagre y Rosas no sea lo mejor de su carrera, sería una pena perderme a Joaquin Sabina.
P.D: En realidad, que la Cultura valga dinero es una auténtica putada. Si no, que se lo digan a este señor de esta noticia de ABC.

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