lunes, junio 28, 2010

Campismo

Les escribí a mis amigos un e-mail que llevaba por asunto "El verano de la crisis, ¿quedamos?" y que decía así:
Dicen que la Economía va a recuperarse. Que empiezan a verse los primeros "brotes verdes". Que la reforma laboral nos va a dar trabajo fijo a todos... A ver si, por una vez en la vida, van a acertar y nos vamos a quedar sin la oportunidad de DARLES UN PASEÍTO A NUESTRAS TIENDAS DE CAMPAÑA¡¡¡ No vaya a ser que, a partir del verano que viene, ya sólo vamos a poder ir a hoteles de lujos, spas, paradores y alojamientos con encanto.
Cómo perdernos la oportunidad de dormir con las costillas en el suelo, la de despertarnos con los primeros rayos de sol sudando a chorros, la de darnos ostias en el cuerpo apestando a Autan para espantarnos los mosquitos, la de comer tortilla de patatas del Mercadona y beber tinto de verano Don Simón en cubertería de plástico...
No se me ocurre mejor plan, la verdad. Seguro que a vosotros y vosotras tampoco porque ya sabéis qué es lo importante...
No conseguí que se apuntaran todos los que a mí me gustaría porque resulta que, con los años, cada vez es más complicado hacer planes con ellos. Que si bodas, que si bautizos, que si graduaciones en Madrid, que si mudanzas... En fin, que con los pocos que dimos el sí y con el resto en la memoria, nos fuimos a Zahora. Una parcela, tres tiendas de campaña, el frescor de los pinares y el sonido de los pájaros.
Queda todo el verano por delante y espero poder repetir con ellos alguna escapada porque es en estos ratitos en los que nos reencontramos. En el que paramos el mundo para celebrar nuestra amistad y alimentarla de nuevas anécdotas. En los que nos conocemos un poco más y mejor. Eso es importante, más que llenar los pulmones de aire puro y la piel de sol.
Por cierto, que la B.S.O. la ha puesto... Kiko Veneno¡¡¡

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