viernes, mayo 28, 2010

Rocío: La Reja y la Calle

¿Donde te crees que vas? Le dije a mi hermana cuando la vi sin traje, con la camisa, el pañuelo de hierba y los vaqueros. Vamos a ver el salto de la reja, me dijo. Le pedí que no fuera y recurrí al más rastrero de los recursos: ¿Tú nos quieres a mamá y a mí? Pues no vayas. Pero nada. Que decía que iba, que se metía en la ermita. Quitaté los pendientes por lo menos, le pedí mientras se iba. Quiso la casualidad que, con la virgen ya en la calle, me cruzara con ella que ya venía de vuelta. Alucinante, me dijo nerviosa y acalorada todavía. Era la primera vez que yo pasaba en El Rocío la madrugada del domingo al lunes. Nunca antes había visto el acto central de esta romería que congrega en una aldea de calles de arena a casi un millón de personas. La Virgen en la calle es una experiencia. Por todo: por los olores, por los colores, por la violencia y hasta por los empujones y las camisas de legionario y botas de punta de hierro de los almonteños. Una experiencia emocional y pasional que vale la pena haberla vivido, aunque sea una vez en la vida.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Que me lo digan a mi, que no perdi un deo de milagro, pero es alucinante, ver que realmente la mayoría de la gente que se concentra allí lo hace por devoción.

Un beso. Mª Paz.

Anónimo dijo...

Es curioso, Paloma, como ella nos decía, en ocasiones, a nosotros cuando se lo contábamos, ¡"estáis locos"!"¡Ahí os van a matar un día!"; y tantas veces le intentábamos hacer que comprendiese que no era tanto como se ve en la tele y que la vivencia tan fuerte y tan directa con "ella" es para no perdérsela. Ha sido bonito vivirlo juntas y que su primera vez haya sido con nosotros.

Casimiro dijo...

Bueno Paloma, ya sabes que leo habitualmente tu blog y me declaro culpable de "pirfear" casi todos los dias. Leyendo tu post y despues viendo el video, mira lo que me pasó por la cabeza... dedicato a ti.

Saltando un año tu reja
así me quiero morir,
asi me quiero morir
y que tu paso me estripe
haciendome a mi sentir
todo el dolor de la gente
que no ha podido venir.

QUe no ha podido venir.
Asi te daria las gracias
por lo que has echo por mi
saltando un año tu reja,
asi me quiero morir.

Y cuando se escape mi vida,
cuando me pise tu gente,
cunado pases frente a mi,
Rocio dame la mano
contigo quiero morir.

flor dijo...

cuando me di cuenta me estaba riendo, a carcajada, de la emoción de haberlo vivido, de lo bonito que era, y después me emocioné al ver la emoción con que mis amigas ana y sandra le gritaban, y lloraban. No me considero fervorosa de nada de esto, pero me alegro de haberme quitado el traje y enfundarme el pañuelo de hierba, porque es una experiencia que te hace sentirte bien, que se la recomiendo a todos, aunque sea una vez en la vida. un beso. turmana!