miércoles, mayo 12, 2010

Matando dragones

Mi compañero Julián Pérez es de esos fotógrafos que son capaces de captar el alma de las personas. Lo hizo en esta foto al Niño Miguel que le ha valido el Premio Ciudad de Huelva. En ella pensaba cuando, esta mañana, hasta el corazón de Huelva, me han llegado noticias del genial guitarrista que pasa sus días en la residencia de Tharsis. Dice que allí se aburre, que cuándo y quién lo va a traer a Huelva. Claro que dice también que le gusta eso de despertarse por las mañanas, ir al comedor, desayunar todo lo que se le antoja, volver a la habitación y encontrarse con su ropita limpia y doblada. Eso dice. También que quiere volver a su casa, a sabiendas de que, después de este invierno, la humedad se lo coma entre aquellas paredes y puede que todavía quede por sacar algún que otro cubo de agua. Este amigo común que compartimos El Niño Miguel y yo irá esta tarde a verlo a Tharsis para que se le haga más amena su estancia en la residencia donde "lo cuidan, lo visten y lo calzan". Estuvo también hace unos días y, cuando el genio le dio señales de su aburrimiento, él le replicó: "Tienes que ponerte bueno. Papá (así es como llama El Niño Miguel a Paco de Lucía) me ha llamado para decirme que, si este verano estás bien, vendrá a verte y daréis un concierto juntos". La cara del guitarrista cambió. Su semblante dibujó una sonrisa y sus ojos brillaron. Fue entonces cuando comenzó a darse golpes en el pecho para decirle a su amigo: "Toca aquí, toca, verás que fuerte estoy. Entreno todos los días. ¿Sabes cómo ? Mato lo menos tres o cuatro dragones. To los días, to los días. Ahora he dejado de entrenar. Me ha pedido el dueño de esto que deje de matar dragones". Y yo he soltado una carcajada. Por la ocurrencia y por la ternura. También por la genialidad de quien mata el aburrimiento como el que mata dragones imaginados.

1 comentario:

SUSANA dijo...

qué artista el Niño Migué!!!!!! en Tharsis estamos encantados de tenerlo entre nosotros