jueves, abril 29, 2010

Otros tiempos

Pensaba que nada que pudiera llevar colgado de las orejas podía costar 7.500 euros.,Pero sí. Ayer me pidieron eso en una tienda del centro de Sevilla por unos aros de corales que me habían gustado. Estaban en un escaparate, sin etiqueta ni nada. La señora, al preguntarle yo por el precio, empezó a echar cuentas con su cabeza y, cuando dijo la cifra, tuve que poner tal cara de incredulidad que me la repitió explicándome algo así como que eran tres pendientes en uno. Vaya. 7500 euros. Con eso pagaría yo año y medio de alquiler. Claro que también pensaba yo que eso de la igualdad era una realidad, más allá de las buenas intenciones de nuestros políticos, ésos que desdoblan el lenguaje para nombrarnos a todos y todas. Pero no. Me ha pasado dos veces en pocos días. Primero en el centro de Huelva en un almuerzo con un compañero: Pido la cuenta y, cuando llega, el camarero se la pone por delante a él. Y eso que yo tenía en la mano hasta la cartera. Después en el centro de Sevilla, cerca de los pendientes de 7.500 euros: Acompaño a mi pareja a comprarse una camisa y el dependiente, que lo mira mientras le habla del doble puño, el precio, la calidad y otro tipo de cuestiones, sólo me mira a mí cuando dice algo así como: "Y es un tejido estupendo para planchar. Basta con colgarla y punto. Apenas se arruga". Le puse la misma cara que al camarero de la cuenta, puede que hasta la misma que a la señora de los zarcillos de corales... Esa cara que se pone cuando encuentras a seres que parecen haber salido de otros tiempos diferentes al tuyo.

1 comentario:

Herblay dijo...

http://periodismohumano.com/sociedad/tve-suspende-la-emision-de-algo-huele-mal-tras-una-llamada-de-cepsa.html

Mira, mira-.

un beso

mc