lunes, marzo 01, 2010

Noches de carnaval

A mí no me importaría vivir en un carnaval eterno, en una noche carnavalera que durase 365 días repetidos hasta el fin de los tiempos. Porque una noche se me queda chica y una vida entera no se me queda tan grande. Puede que así lograra disfrutar en las dimensiones que se merece de la copla compañera, de las sonrisas de complicidad, de los sobreentendidos para los que basta apenas una mirada, de los amigos de una noche que son amores para toda una vida, de las lágrimas de emoción al escuchar cantar a otros una copla que era tuya, de los abrazos y de los guiños... Demasiadas cosas para una sola noche. Menos mal que queda el recuerdo, nebuloso y manipulado por las emociones, pero recuerdo al fin y al cabo. Que si lo necesitas en una noche de hospital, pues ahí está para tirar de él y convertir una experiencia desgraciada en una más de la vida. Menos mal que queda el recuerdo para pintarme una sonrisa justo ahora, cuando tomo de la vida su sentido más desesperado. Y de la mano de mi sonrisa y de mi recuerdo, llegan las sonrisas de mis amigos y compañeros carnavaleros, los aplausos de nuestra gente, sus pelucas, sus disfraces, las pinturas de sus caras, la poca vergüenza sobre el escenario, el sabor del chorizo chorreante, el sonido de sus gargantas buscando el tono, el esfuerzo de sus memorias y hasta el homenaje de sus letras. Se supone que debería estar triste porque una de mis fiestas preferidas ha llegado a su fin. Pero no se merece el carnaval ni una sola cara larga. Por eso pienso dedicarle lo que queda de año sólo sonrisas y buenos recuerdos. Puede que así, cuando menos cuenta me dé, vuelva otra vez a mi lado.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Ojalá todo corteganes quisiera a su tierra como tu familia la quiere!!!!!!!este carnaval a sio muy entrañable y especial para mi, y todo gracias a tu entrega,a la de tu hermana y a la de tantos que en sus ratitos de inpiracion se los dedican a este pueblo.Gracia,gracias por hacerme tan feliz!!!!!! -.SOLE