martes, marzo 16, 2010

Hoy me mojo

Un teletipo ayer, un corte en el matinal, las reacciones en los periódicos... Pero no fue hasta que un compañero me preguntó ¿Qué te parece lo de Juan José Cortés? hasta que no me he dado cuenta de que realmente la noticia le estaba importando a la gente. A mí ni un poquito. De hecho yo no la hubiera ni contado, la verdad. En esto de la información, el criterio es lo que nos diferencia a unos de otros.
Y no lo haría por un sin fín de motivos. Para explicarlos tendría que remontarme al inicio mismo de la conformación del personaje y a la culpa que hemos tenido los medios de comunicación por uno de los males de nuestra profesión: La oportunidad. Juan José siempre ha estado ahí. Siempre ha cogido el teléfono, siempre ha bajado a la plazoleta para atendernos, siempre ha hecho la declaración que esperábamos con su verbo directo y sencillo... Y cuando nos hemos dado cuenta, aquí está, en la segunda línea de la primera línea de la política. De asesor del partido de la oposición en lo que a reforma del código penal se refiere. Ahí es nada.
Dice Grego "Eso se veía venir". Pues no, no se veía. Al menos yo, que creía que en este país ese tipo de cuestiones no se hacían con las entrañas, si no con la cabeza. Y Cortés, que no deja de ser un ciudadano (acertadísimo el título que eligió Sanchez Mellado para su libro), no está cualificado para esto a pesar de ser, como es y eso no lo niega nadie, una víctima del pésimo estado de nuestro sistema judicial.
Y todo esto el mismo día en que cuando llego a casa me dice mi suegra: "La Belén Esteban dice que va a votar otra vez al PP y los del Sálvame lo han dejado un rato escrito en la tele". Toma ya. Y ésta sí que es una creadora de opinión en nuestro país, que hasta una concejala onubense me dijo hace poco eso de "yo ma-to". Pero en fin eso es otra historia.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Creo que han hecho un personaje nacido de la ignorancia y el dolor, aunque con la palabra acertada siempre,lo que no sabemos si ésta había sido previamente estudiada. Y no deja de ser un cargo, que ya me gustaria saber a mí cuantos cargos hay sin opinión.
Un beso. Mª Paz.

Anónimo dijo...

No entiendo cómo reconoces su legítimo papel de víctima del desacreditado sistema judicial, y después no compartas su firme voluntad para cambiar las cosas. Es una lección de compromiso y ciudadanía la de Cortés. Es cierto que no está cualificado por si solo como para impulsar el cambio de la ley, pero tiene la firme convicción de que éste falla y quiere cambiarlo. Otra cuenta abierta era aquella cantinela inicial de su posible incorporación a la política municipal, aunque vete a saber, si Perico no ha encontrado sucesor.

Besazo.