viernes, febrero 12, 2010

El tiempo y el espacio

La bufanda me cubría hasta la nariz. No habían dado ni las 6 de la mañana. Caminaba mirando al suelo. Me crucé con unos tacones primero, un pantalón de pitillo después y un top de tirantas. Encima, la melena rubia y la cara de cansada de una chica de unos 18 años. Éramos las dos únicas viandantes en esa esquina de la calle Alfarería con la Ronda de Triana, pero a pesar de ocupar el mismo espacio, vivíamos en dos días diferentes: para ella acababa un jueves de diversión y para mí empezaba un viernes de trabajo. Y se ha abierto entre nosotras un abismo completamente infranqueable, a pesar de la cercanía. Y los tirantes de la chica rubia trasnochada en la noche más fría de febrero formaban ya parte de mi corto recuerdo cuando en el desayuno mis compañeros han sacado el tema de las canas. Uno de ellos ha confesado: "La primera vez que me descubrí una cana en los pelos de huevos creí que era una pelusa y hasta me pegué un tirón. Pero no. Era una cana. Me fui para el sofá, me encendí un cigarro y estuve un buen rato pensando". Mi carcajada y la del resto de mis compañeros ha tenido que trascender el tiempo y el espacio. Y no he tenido nostalgia por estar haciéndome mayor y no ser yo la que me cruce al final de mi noche con los que empiezan su día.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Jo, la primera vez que me encontré una cana (en la cabeza eso sí) tuve un accidente de tráfico dos minutos después. A mí sí que me da envidia la de los tirantes, qué se le va a hacer...

Fulanita de Tal dijo...

Sin permiso me entrometo: Cuando me cruzaba con los que iban a trabajar mientras yo regresaba a casa despues de una noche de fiesta, sentia algo similar a la lastima por los otros, aunque quizás era lástima por mí, cuando llegara ese momento.
Ahora, desde el otro lado, no siento lástima de mí... Cruzarme con alguien que termina la fiesta cuando yo comienzo la jornada laboral me resulta divertido, como si me alegrara enormemente de haber pasado una etapa más de mi vida, con incertidumbre sobre el cuándo y el cómo empezará la próxima etapa...

susana dijo...

Qué de tiempo que no me siento como la rubia de los tirantes.....y no solo por no tener frío a las 6 de la mañana en febrero, sino porque ya apenas recuerdo esos jueves de enreo y de catas