sábado, enero 23, 2010

Conversaciones de velatorio

"Se llegó a decir que España iba a salvar de la crisis a Europa".
Escuché esa frase y me volví a mi amiga, la nieta de la recién fallecida: "Me encantan las conversaciones de velatorio", le dije.
Justo entonces salió a la puerta de la casa, donde estábamos, uno de los profesores más especiales que tuve en mi época de instituto. Hacía años que casi ni hablábamos. Yo sabía que cada curso se pide un mes y hace un viaje. Le pregunté por el último. Me confesó que tenía necesidad de viajar, pero lo dijo como se dicen las cosas cuando la muerte está cerca. "Estoy pensando pedirme un año de excediencia y recorrer mundo. ¿De qué me servirá el tiempo libre cuando tenga 65?". Le escuchaba y le daba la razón. "Viajar es fundamental. Los viajes... Cuando Ulises llegó a Ítaca, ya Ítaca no era lo que él esperaba. Lo importante fue el viaje".
"Kavafis", le dije como si fuera la llave que abre una puerta mágica. "Kavafis", le repetí. Le pedí su dirección de correo. La apunté en un papel y la guardé en el bolsillo de atrás del pantalón, donde se guardan las cosas que son realmente importantes. Y acabo de enviarle este poema, que ha sido el primer gran descubrimiento de este año que arranca marcado por la muerte.

ITACA

(Konstandinos Kavafis)

Cuando emprendas tu viaje a Itaca pide que el camino sea largo, lleno de aventuras, lleno de experiencias. No temas a los lestrigones ni a los cíclopes ni al colérico Poseidón, seres tales jamás hallarás en tu camino, si tu pensar es elevado, si selecta es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo. Ni a los lestrigones ni a los cíclopes ni al salvaje Poseidón encontrarás, si no los llevas dentro de tu alma, si no los yergue tu alma ante ti.

Pide que el camino sea largo. Que muchas sean las mañanas de verano en que llegues -¡con qué placer y alegría!- a puertos nunca vistos antes. Detente en los emporios de Fenicia y hazte con hermosas mercancías, nácar y coral, ámbar y ébano y toda suerte de perfumes sensuales, cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas. Ve a muchas ciudades egipcias a aprender, a aprender de sus sabios.

Ten siempre a Itaca en tu mente. Llegar allí es tu destino. Mas no apresures nunca el viaje. Mejor que dure muchos años y atracar, viejo ya, en la isla, enriquecido de cuanto ganaste en el camino sin aguantar a que Itaca te enriquezca.

Itaca te brindó tan hermoso viaje. Sin ella no habrías emprendido el camino. Pero no tiene ya nada que darte.

Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado. Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia, entenderás ya qué significan las Itacas.

1 comentario:

Jose Ramon Santana Vazquez dijo...

...traigo
sangre
de
la
tarde
herida
en
la
mano
y
una
vela
de
mi
corazón
para
invitarte
y
darte
este
alma
que
viene
para
compartir
contigo
tu
bello
blog
con
un
ramillete
de
oro
y
claveles
dentro...


desde mis
HORAS ROTAS
Y AULA DE PAZ


TE SIGO TU BLOG




CON saludos de la luna al
reflejarse en el mar de la
poesía...


AFECTUOSAMENTE
UN RATITO PIRFEANDO

DESEANDOOS UNAS FIESTAS ENTRAÑABLES OS DESEO FELIZ AÑO NUEVO 2010 Y ESPERO OS AGRADE EL POST POETIZADO DE LA CONQUISTA DE AMERICA CRISOL Y EL DE CREPUSCULO.

José
ramón...