lunes, noviembre 02, 2009

Tres cuerdas

El Niño Miguel llama "papá" a Paco de Lucía. Hay quienes le han escuchado decir al gaditano que El Niño Miguel es el mejor guitarrista de todos los tiempos.
El Niño Miguel es un niño siempre. En el comienzo era tan niño que con sus manos no llegaba mucho más allá del cuerpo de la guitarra. Y aún así hacía música. Empezaba el genio y con él, su cerebro desordenado.
El Niño Miguel un día que creyó que tenía que huir de Huelva, cogió un taxi en El Torrejón (su Patria y su Mundo Aparte) y le dijo al taxista que le llevase a Almería, con su sobrino Tomatito. Y el taxista lo llevó, mirando de reojo el único equipaje que llevaba: su guitarra. Al llegar, Tomatito tuvo que pagarle el taxi. Cuentan que fueron 15.000 pesetas de las de entonces. Eso fue lo que costó el trayecto más las horas dando vueltas por Almería buscando una casa de la que El Niño Miguel no llevaba, por supuesto, las señas.
El Niño Miguel tampoco estaba bien en Almería, así que se levantó a la mañana siguiente, se echó a la calle con su guitarra y le preguntó al primero que vio: "¿Por dónde coho pa llegá a güerva?". Y allá se echó, carretera alante, hasta que Tomatito reparó en la ausencia de su tío y salió a buscarlo. Lo encontró andando por el arcén y pagó otro taxi que lo trajo de vuelta a Huelva.
El Niño Miguel siempre ha regalado su arte. Dicen que tocaba con tres cuerdas por las calles de Huelva y la gente le decía "Toma, Miguel, cómprate una cuerdas", a sabiendas de que falta no hacía porque de sus manos salía un arte solidario que siempre ha compartido con cualquiera que quiera escucharle, a pesar de no tener nunca las seis cuerdas.
El Niño Miguel, con su cerebro desordenado, es un genio tan choquero como universal. Lo reconocen los suyos del barrio del Torrejón, los enfermeros que lo tratan en esta etapa de su vida en el Hospital y los grandes del flamenco. Por eso unos pocos de ellos, con Arcángel y Camilo Gómez a la cabeza, han decidido, por fin, hacerle el homenaje que se merece antes de que se vaya a tocarle a los ángeles con su guitarra de tres cuerdas.
El Niño Miguel, que sabe que este fin de semana van a hacerle algo en Huelva, va a ir medio engañado porque a él de nunca le gustaron los focos, ni las cámaras, ni las luces, ni el zoom de Valerio Lazarov al que dejó tirado justo cuando lo presentaban en directo.
El Niño Miguel quisiera entenderse, pero no puede, así que golpea sus dedos contra las cuerdas y eso lo hace de manera virtuosa, como sólo saben hacerlo los genios de cerebro desordenado.

Homenaje a Niño Miguel (Reportaje Emisoras: Huelva)

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Todo un genio....escucharlo tocar era de lo que mas me gustaba el tiempo que estube por mis estudios en Huelva.Un ARTÍSTA con mayúsculas.
Un beso pirfa.
Tu prima Maki

SUSANA dijo...

"los genios de cerebro desordenado"....sencillamente impresionante, tanto tu escrito como el artista de las 3 cuerdas

Casimiro Jara dijo...

Fíjate que ando tiempo buscando donde puedo ver el documental que hicieron sobre él, que creo recordar que se llama "A la sombra de las cuerdas" y no he logrado poder verlo. Si tenéis alguna info, agradecería la compartieseis con el resto.

Me apasiona lo poco que conozco de este gran artista y me ha encantado que le dedicases esta entrada. Gracias