viernes, noviembre 06, 2009

La niebla

Salí corriendo a las tres de la tarde, no sé muy bien de qué. Quizá de la mala noticia con la que me he despertado. Hice la mayor parte del camino cantando bajo un sol impropio de Noviembre, ilusionada con volver a mi pueblo. En Valverde comenzaron a caer gotas. Guardé las gafas de sol. A pocos kilómetros del cruce hacia Almonaster y Cortegana me engulló la niebla. Tan blanca y tan espesa que mojaba los campos y las ropas de los pocos valientes que andaban por la carretera. No me dejaba ver pero sí imaginarme que esta tierra, en estos días, se parece más que nunca a la Galicia Chica.
Y entonces pasó lo que no tenía que pasar: La niebla se me metió dentro. Todavía la tengo. Siento que me humedece el alma. Me entristece. Hace que entre en un estado anímico para el que no existen todavía las palabras y quizá no existan nunca hasta que un serrano las invente como inventaron los gallegos o los portugueses esas suyas que no existen en el castellano.
Y con la niebla dentro he llegado a mi casa. Mi madre tiene ya encendido el brasero y puestas "las naguas". Me he sentado con ella y la he observado coser. La niebla me ha hecho envidiarla por ser capaz de hacer con las manos cosas unas veces preciosas, otras útiles y otras las dos cosas a la vez. Luego ha llegado mi pareja. Le ha bastado una mirada para preguntarme "¿Qué te pasa con esa pena?". Quise responderle: "La niebla, que se me ha metido dentro", pero sólo me salió un "estoy como el tiempo" que a él ha debido bastarle porque se ha animado a echarse a la calle y a la noche sin mí.
Y con la niebla dentro me he puesto el pijama y he decidido quitarme la niebla imitando a mi madre, que sigue cosiendo. Y yo también me he puesto a trabajar con las manos. Pero no me sale nada precioso, ni útil, ni las dos cosas a la vez.

8 comentarios:

Miguel dijo...

hay que seguir adelante, compañera. Adelante, siempre.*

flor dijo...

piensa que eso siempre ha sido así, con niebla, con frío, más veces en Londres que en sierra luz, pero éramos vitales (y lo somos); no había lluvia ni frío que se nos resistiera para hacer lo que nos diera la gana, vestirnos de carnavales, salir de romería, remar hasta el disco pub, jejeje. por eso te digo que ha sido hoy, sólo un día, mañana aunque la niebla siga, podrás con todo, seguro.
Un beso, fuerte.
Aquí no hay niebla, ni lluvia; pero sí unas ganas locas de estar ahí contigo, viendo como mamá hace con sus manos cosas bonitas, útiles, y a veces las dos cosas.

Anónimo dijo...

Como puede entristecerte un rincón tan especial, aún con su peor cara climatológica, si es un lugar que te renueva, te ofrece un vivir limpio. A mi el oler a tierra mojada y a humedad me hace crecer en felicidad, esta es mi época preferida para volver a Cortegana y cuando pasa un fin de semana en el que no puedo volver se me enturbia el alma. Por eso hoy puede que esté algo más triste, aunque no tanto porque tengo la suerte de vivir a tanto solo 100 kilómetros y tener la suerte de volver a mi lugar el fin de semana siguiente.
Voy a tener que enseñarte a disfrutar de esos días de niebla. Disfruta de nuestra tierra como solo tu sabes disfrutar, y así podremos disfrutar juntos.

Un que te quiere amiga.

Anónimo dijo...

aún intento acostumbrarme a ese tipo de niebla por las mañanas en el puerto, deseando que abra el día, que sean las 11 de la mañana, para ver algo de sol...la mayoría de las mañanas aquí son así y me siento así como tu dices...hasta las 11 de la mañana...
Una marinera del estrecho

Anónimo dijo...

Tus palabras hacen pensar, unas veces emocionan, otras hacen reir...Eso es útil y precioso a la vez. Que no se te olvide, con niebla o sin ella.

Un beso.

Anónimo dijo...

Pues yo no lo había leído como algo malo... Es otro sentiemiento como cualquiera... Para mi es agradable, una nostalgia que sirve para buscar el calorcito del hogar... y para sentir que tu corazón siente...
Vane.

São dijo...

Afinal saiu algo "precioso e útil": este post.
Escreve cada dia melhor, menina Pombinha, e isso, além de muito bonito, é muito útil para quem a lê.

Beijinhos com saudades (a tal magnífica palavra por nós inventada)
São

Mosky dijo...

Jefa, qué post más chulo! Estarías triste, pero sí que te ha salido algo precioso.