lunes, octubre 19, 2009

Intimidades

El pasado viernes escuché una entrevista a Jaume Balagueró, uno de los directores de Rec2, en la que hacía una reflexión sobre los cambios que se están produciendo en torno a la intimidad. Decía Balagueró algo así como que la gente ya no celebra una fiesta por la fiesta en sí, sino por los cientos de fotos que subirán al día siguiente a su blog o a los portales de redes sociales en los que participan. De eso, por cierto, tiene mucho su nueva entrega de esta peli de terror madeinspain. He pensado mucho en estas palabras que comparto en gran parte, pero creo que eso no tiene nada que ver con la intimidad de cada uno. Y lo digo yo, que escribo en este blog buena parte de las cosas que vivo, contemplo, oigo y pienso. Pero es que para mí la intimidad es otra cosa y poco tiene que ver, en la mayoría de los casos, con la publicidad que le demos a los actos en los que participamos. Si soy una persona que suelo dar publicidad a lo que hago, qué mas da que las cuente en un corrillo o en una red social. Eso no tiene nada que ver con mi esfera privada. Lo privado, la íntimo, se queda conmigo y esa puerta la abre quien a mí me da la gana. Va más allá de una foto en el Tuenti, de un estado en el Facebook o de una entrada en el blog. Lo que decido publicar dejo de considerarlo íntimo y pasar a ser algo compartido. Hay quienes no comparten mi pensamiento, claro. Son algunos de los que cada día eluden las invitaciones de las redes sociales que les llegan a su correo. Sólo conozco un par de casos. Para mí son unos valientes. Han resistido la llamada ególatra de la auto-publicidad. Yo fui incapaz.

No hay comentarios: