jueves, septiembre 10, 2009

Lanzarote: La Despedida

Hemos tenido la suerte de conocerlos a ellos y eso ha hecho de estas vacaciones una experiencia diferente. El nexo común: un amigo que lleva ya 8 años por las islas y que ha ejercido de cicerone de manera magistral, enseñándonos secretos que sólo conocen los locales.

Con este grupo de militares, todos peninsulares que han encontrado en Lanzarote su lugar en el mundo, asistimos a un "asadero" que es así como llaman ellos a las barbacoas. Y ya nos sentimos dos más. Con ellos he descubierto el delicioso sabor del Areuca, un ron canario, de color amarillo y sabor dulce. Traemos una botella entre las ropas de la maleta.

Y como en Lanzarote hay de todo, nos depedimos en un japonés.

Dos de Cortegana comiendo con palillos. Pues ahí estábamos, con nuestra poca habilidad y nuestros muchas prejuicios... y nos encantó. Huelga decirlo, basta con mirar nuestras caras en las fotos.

Nos enseñó las artes de la comida japonesa este joven, alto y simpático, que resultó no ser japonés, sino chino (de una isla en la frontera con Taiwan). Nos reímos de la decepción y de lo mucho que nos cuesta diferenciarlos.

1 comentario:

susana dijo...

jajaja....qué gracia me ha hecho... a mí me paso lo mismo en el japonés que han puesto en Huelva, eran todos chinos!!!