martes, agosto 11, 2009

Ponche de melocotón

Vino blanco, casera, melocotón y lo más importante, canela. Me lo preguntó una forastera el sábado de Jornadas Medievales y le di la receta del ponche de melocotón. Aunque lo intente, nunca le va a salir como el de esta foto porque, en mi pueblo, el ponche de melocotón es un brebaje centenario y en cada casa tiene su propio secreto, su fórmula única.
Ha sido sólo uno de los atractivos de estas fiestas que, en Cortegana, ya desde hace años, son las grandes en verano después de que, entre todos, nos hayamos cargado la feria de Septiembre. El concierto, mi cuñado y sus amigos sobre los zancos, la animación callejera, el sonido de las gaitas, la comida exótica y autóctona, el reencuentro con los amigos, las tortas de perrunilla... Ummmmm. Y la gozada de mostrarle a los que no la conocían los encantos de mi tierra, disfrazada y colorista. Por eso, éstas han sido unas jornadas medievales diferentes. Más familiares y, por eso, más completas y relajadas.
De lo que cada vez me da más penita es de que la gente del pueblo no nos disfrazamos. La primera yo, que tengo un par de trajes pudriéndose de asco en el armario de mi casa. El horrible calor de las mañanas y el terrible frío de las noches no animan a nada, la verdad.
En fin, que el año que viene cumplirá 15 años lo que empezó siendo una idea genial de la Asociación Amigos del Castillo. Y que nosotros las veamos, comamos, bebamos, bailemos y disfrutemos muchas más.

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