domingo, agosto 30, 2009

Celebraciones

No los cumplo hasta mañana, pero para mí era importante poder celebrar que lo sigo haciendo con mi familia y mis amigos, por eso, cuando las velas se encendieron, me coloqué a cada primo en una cadera, y las soplamos juntos. Y la noche resultó ser especial porque me sentí querida, rodeada por los míos, en un lugar que sabe a verano, uvas, alitas y cepa vieja. Ahora también a jarras de medio litro.
Más tarde, risas y vistas al castillo.
Gracias a todos por acompañarme, otro año más.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Muchísimas felicidades por ese cumpleaños y, sobre todo, por esa celebración rodeada de la familia. Eso sí es recargar las pilas. Un beso fuerte y disfruta que andas por un lugar envidiable. Me quedo con ese atardecer en la Calle Piedad, y lo guardo en el cajón de las cosas pendientes que hacer un día de estos. Bss, Jose Eslava

Miguel dijo...

:).*

Anónimo dijo...

Te estoy esperando. Ya te he felicitado, creo que he sido la primera( o la segunda?) en darte un abrazo y un beso hoy. Supongo que no hace falta que te diga que te quiero,hermanamiga, y que con tarta o sin tarta de chocolate nos alegras la vida a todos los que tenemos la suerte de compartirla contigo.

Que cumplas muchos más.

Mil besos.