viernes, julio 10, 2009

Mi vida como pez

En mi vida como pez no existen tegucigualpas, ni revueltas chinas, ni presentaciones de futbolistas multimillonarios ante aficiones pre-eufóricas. Tampoco cumbres de poderosos ni toros corneando a corredores. Nada de eso existe en mi vida como pez, en un lugar debajo del agua a medio camino entre lo real y lo onírico. Los peces pasan por encima y por debajo de mi cuerpo y yo les alargo mis manos a las que ellos no hacen ni caso. Los hay de mil formas y mil colores y sumerjo mi cabeza y corro tras ellos sin éxito. Una estrella de mar rojísima, un pez que se arrastra por el suelo y parece arena, los erizos pegados a las rocas… Ésa está siendo mi compañía estos días debajo del agua. Fuera de ella, el Ser Humano, hermanado con la naturaleza y volviendo a formar parte de ella sin artificios. Otra vez, Cabo de Gata. Porque hay que cumplir la palabra dada a los sitios a los que prometiste volver.

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