jueves, junio 25, 2009

Agendas

Cuando entré por primera vez en la redacción de un periódico conocí a dos periodistas: el primero me aconsejó no llevar jamás grabadora y el otro le quitó importancia a las agendas. Uno no llevaba aparatos de grabación a sus encuentros ni entrevistas de los que luego sacaba preciosos reportajes literarios y el otro nunca tuvo ni un sólo número apuntado y, aun así, manejaba fuentes como nadie. Hoy leo en los periódico sobre una mujer, Rabekah Wade, que comenzó sirviendo café a los jefecillos y hoy es la mano derecha del magnate de la comunicación Rupert Murdoch. De ella dice El Pais: "tiene 41 años, el pelo ensortijado y rojo y una de las mejores agendas de Londres". Y he tenido que recordar mi llegada al Periodismo y a mis dos compañeros como ejemplos de plumillas que jamás tendrán despacho propio, pero sí unos ideales de hierro.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Es curioso, al dia siguiente de leer en tu blog, mi compañera de trabajo, que es periodista, hizo un comentario casual, pero muy al hilo de este tema, señalando su agenda me dijo: esto es lo importante, una buena agenda, para sentirte cómoda y tranquila en tu trabajo.
Es solo una anécdota.