lunes, mayo 18, 2009

Modas violentas

La violencia está de moda. Y la velocidad. Y lo marginal. Como en otro tiempo pudo ser la chaqueta de pana y los pantalones de campana que daba a los jóvenes un aspecto lánguido. Ahora todo es acrílico en las mayas, en los chándals, en las sudaderas, en las gorras y en las gafas de sol. Hasta en los rapados, los corales y los rabillos hay un cierto tufillo acrílico. Hasta en el oro con los que cubren sus dedos de sellos que espero que nunca estampen contra las gentes que vamos con las manos desnudas.
Es una moda la velocidad. Los motos sobre la rueda de atrás y los coches con los asientos tocando el suelo y las ventanillas bajadas que llenan la calle de ruidos. Es una moda lo marginal porque muy pocos de ellos lo son. La mayoría se lo hacen porque es lo que se lleva. Porque hablar bien, diciendo todas las letras no mola, a pesar de saber hacerlo. Porque es más divertido reirse del que lo hace y poner entre los otros y el nosotros millones de barreras con cualquier excusa estúpida. Por encima de todo, la enorme lealtad que se guardan entre algunos de ellos.
Todo forma parte de un crisis de valores que está más allá de la educación porque está en el centro mismo de la Humanidad. Y me preocupa que haya chavales en los metros y en las ferias que apuñalan a otros chavales y otros que te insultan si cruzas la mirada con ellos. Esa cercanía extrema a la muerte y al dolor sin saber si quiera qué coño son las dos cosas.
Y ellas, ellas también me preocupan. Cada vez más ceñidas y más sumisas. Muchas vienen de familias con valores de igualdad, pero han decidido a sus 13 o 15 años hacer el viaje de vuelta y engancharse a varones a través de los que hablan, se expresan, con los que caminan de la mano y de los que quedan preñadas sin ningún tipo de reflexión sobre el hecho mismo de la vida, de su vida.
La violencia está de moda y hay que mirarles a los ojos para recordarles que, en el fondo, no están más que disfrazados.

1 comentario:

flor dijo...

totalmente de acuerdo contigo.