lunes, mayo 11, 2009

Frivolidades

Tiene apenas un año menos que yo pero sabe de dificultades lo que yo tardaría tres vidas en aprender. Con su castellano imperfecto, me hizo sentir que estaba asistiendo a la rueda de prensa más emocionante en la que he estado nunca. Me prometí a mí misma ir a conocer de primera mano cómo vivían, pero la soledad en la que trabajo estos días no me permite salir de la emisora. La que sí ha ido es Alejandra, mi compañera de TVE, que venía con la sensación de haber estado en un suburbio africano. En los planos que me enseñó dos de ellos jugaban a las damas con unas chapas de refresco. "Tienen mezquita y todo", me dijo Alejandra.
Son jóvenes, fuertes y trabajadores pero no tienen papeles. Su contrato supondría un efecto llamada que las administraciones públicas españolas no están dispuestas a permitir, y por eso vigilan este año más que nunca a los empresarios (a pesar de que ellos admiten que algunas tardes vienen a recogerlos en una furgoneta. Esos días cobran 5 euros y rozan la felicidad).
Sabía que existían estos asentamientos. Nos habían hablado de ellos Cártitas o Cruz Roja, pero hasta el viernes no les había puesto cara ni voz a las 1500 personas que viven bajo los plásticos. Por eso, ni antes ni ahora que he escuchado a uno de ellos, que es tan como yo, no puedo soportar la idea de que se vaya a frivolizar con su situación. El equipo de 21 días, con su reportera estrella a la cabeza (que ya pasó 21 días fumando canutos, sin comer, viviendo en la calle y treinta mil visicitudes más), está grabando un programa en Las Madres, el más grande de los 5 asentamientos de Huelva, donde viven unos 600 inmigrantes. Y no puedo soportarla porque no deja de ser una frivolidad fuera de contexto que una chica del primer mundo quiera experimientar en su propias carnes las condiciones de vida de estas personas para después volver a dormir en su cama, volver a llenar su nevera y comprar su ropa de marca. Eso sí, para entonces ya habrá conseguido de ellos la carnaza que quería: un programa de televisión del que lo único que importa es el tanto por ciento de share. Igual que hizo en el Vacie.

4 comentarios:

anoniMATA dijo...

no sabemos lo que tenemos por la suerte de haber nacido por aquí

Jose Juan Ramos dijo...

Estoy de acuerdo contigo al 100%, odio este tipo de programas frívolos en los que se cosifican las penurias humanas. Con la de programas buenos que podríamos hacer!!!.

Cuando llegues a dirigir los contenidos de la pública todo esto cambiará...jajaja.

Olga dijo...

NIña, no sabemos hasta dónde llega la frivolidad de esta mujer... Tiene un techo dónde dormir, puede llenar de sobra su nevera etcétera pero no sabemos el grado de su compromiso con la sociedad, no sabemos cómo le puede afectar todo lo que está viviendo,yo creo que las experiencias que ella vive de una u otra manera le tienen que marcar, y a los espectadores también, porque como tú dice oímos de tal asentamiento, de que miles de personas no tiene qué comer, pero hasta que no lo vemos no lo creemos, y a través de estos programas podemos llegar sólo a imaginar cómo es su vida.
Sólo dar gracias por haber nacido en un país, España, en una comunidad autónoma, Andalucía, y en una provincia, Córdoba, que pertenecen al llamado primer mundo, y que gracias al esfuerzo de nuestros abuelos, bisabuelos, padres no hemos conocido el hambre ni la verdadera pobreza de no tener NADA.

Herblay dijo...

¿dónde hay que firmar tus palabras?