domingo, mayo 31, 2009

A segunda

El Betis ha bajado y, de vuelta de un divertido día, la sorpresa y decepción de algunos sevillanos me han puesto la alfombra hasta Triana.
...A ver si llega el moro ése y compra el Betis...
...Ni Lopera, ni los jugadores, ni su puta madre...
...Pal año que viene, Pavone y pocos más...
...Me he tenido que salir del bar porque iban a pegarme... (Obviamente, éste era sevillista)
Y ni en Sevilla, ni en Triana ocurría nada más. En los bares, todos miraban unas pantallas que les devolvían la imagen de sus paisanos blanquiverdes llorando. Incidentes en la zona noble, cargas de policía a caballo y la cabeza de Lopera en peligro.
Esto es Sevilla, la misma que se despierta humana con los animales de Torneo, se almuerza cosmopolita en la Almeda y escucha bandas de cornetas por un aniversario religioso en Reyes Católicos. Eso es asín. Y punto.

jueves, mayo 28, 2009

Creyentes y Protestantes

Tocaba presentación de Plan Aldea en el Rocío y contaba los minutos para que terminase y poder compartir con mi familia y mis amigos de un ratito de fiesta en la que este año no participo. Divertido verlos, escucharlos y cantar un rato en el que he sido casi una más, pero sin artificios. A la vuelta, parada obligada en la playa de Rompeculos, muy por debajo de su fama. Algunos nudistas y una rebaba blanca que traían las olas que no me ha gustado un pelo. (Más recomendable es Cuesta Maneli).
Al pasar por el Polo Químico, el acto reflejo me hizo mirar a las pancartas de los trabajadores de Ercros. Bajo ellas, cientos de vasos de plásticos que me hicieron pensar en un nuevo acto de protesta (curiosamente de estas plantas sale la base para elaborar el PVC). Volví a ver los vasos amontonados en el suelo a las puertas de Foret y entonces recordé que, hacía apenas unas horas, la Hermandad de Huelva había pasado por esa misma carretera. Y he tenido que sonreir pensando en que en esta tierra, y en esta fecha, se confunden como nunca creyentes y protestantes.

martes, mayo 26, 2009

Escapar

Recuerdo que era una ficha y tenía que rodear las caperucitas que miraban hacia la izquierda. Llevaba un rato mirándolas y no era capaz de distinguir las direcciones. Así que decidí escaparme de la escuela. Le dije a la señorita que quería ir al servicio y -la seguridad entonces era otra cosa- crucé, a mis cuatro o cinco años, la cancela, siempre abierta, del colegio.
La avenida (la nacional 433) alante y la poca maldad me llevaron directamente a mi casa. De lo siguiente que me acuerdo es de ver a mi padre desde abajo, junto a mi madre y la maestra, a las puertas de mi clase, echándome una bronca de dos pares de cojones. La maestra le pedía que no fuera tan duro conmigo. No veía la hora de volver a entrar en el aula porque creí el buen gesto de mi señorita y volver con mis compañeros se me presentaba como la única forma de escaparme de la ira paterna.
Cuando estuve dentro y ella volvió a la presidencia de la clase, el tono de su voz y el rictus de su cara cambiaron: me humilló delante de todas las amistades que yo había podido granjearme en mis pocos años de existencia. Fue la primera vez en mi vida que entendí que hay personas cínicas y malvadas. Lo que no he vuelto a hacer, nunca jamás, es escaparme. En ninguna situación, por feas que se presenten las cosas.
Todavía hoy, hay veces que me lío con las direcciones.

lunes, mayo 25, 2009

La batalla

Como en este dibujo que acabo de robar de internet. Lo emocional y lo racional en batalla constante. Le pasa al común de los mortales, que andan todo el día reprimiéndose uno de los dos impulsos, uno más impulso que el otro. A mi también me pasa y es duro mantener el equilibrio. Yo hace tiempo que ni siquiera lo intento y acabo siempre arrasada por una descarga emocional que me hace, supongo, ser como soy.
Hoy le decía a mi amigo que me cuesta contestar una mentira cuando me hacen una pregunta. Eso es emocional, por ejemplo. Eso y lo de intentar que los que me rodean sepan siempre lo bien que me hacen sentir. Lo de que se den cuenta los que me caen mal, también es emocional, aunque ahí se esfuerce el cerebro en maquillarme los rasgos de la cara, sin resultado.
En la mayoría de las personas, el esfuerzo lo pone siempre el cerebro, aunque hay a quienes ni les cuesta a base de haber reprimido al corazón durante años.
La mayor gozada es cuando dejan la batalla. Cuando bajan los brazos que tenían en guardia y deciden abrazarse. A veces pasa: con un amigo, con una amiga, con un libro, con una peli, con un paisaje, con una canción, con una sonrisa, con un camino, con un momento, con un detalle, con un sabor...
Tengo la suerte de que estos días se están dando muchos abrazos y se mezcla lo racional con lo emocional y cuento las cosas con más pasión, y me canso, pero estoy satisfecha. Y pregunto las cosas que quiero saber y escucho lo que me interesa. Y recibo regalos que me confirman apuestas y me hacen sonreir (regalos que saben a buena literatura y a vino moscatel).
También se abrazan en las páginas del libro que leo estos días: Persépolis. Un comic. Una experiencia vital. Más que recomendable para todos los que alguna vez creyeron en la libertad.

jueves, mayo 21, 2009

Seguridades y poesía

Hubo un tiempo en el que cultivar una amistad no era fácil. Había que correr ciertos riesgos. Lo cuenta Luis García Montero en su nuevo libro sobre Ángel González. Entonces, a los amigos había que esconderlos en casa poniendo en peligro la vida de uno. El otro día, en la playa, sentí vertigo. Iba a la orilla a llenar el cubo de la hija de una amiga y sobre nosotras sobrevoló un señor con un motor y una lona. Entonces miré a la niña y pensé: "Cuando sea mayor, podrá contar que tuvo una infancia de hombres que volaban". Y ahí llegó el vértigo. La veía correr desde atrás, con todos sus dos años y todos los que le quedan por delante y pensé en otros tiempos de libertades y seguridades que acabaron truncadas. Guerras, dictaduras, crisis... esa niña y todos los niños del mundo, y hasta yo misma a mis 26, podemos estar viviendo unos años de tregua segura en los que podemos hacer y decir lo que deseemos con el estómago lleno. Puede que algún día, no permita la Humanidad que pase, tengamos que demostrar nuestra amistad de la más comprometida de las maneras. Mi casa está para mis amistades. Mi vida también. Para cualquiera que corra peligro por sus ideas, sean del color político que sean, el día nefasto en que se rompan las seguridades.
(Esta canción de Sabina se la canto siempre a los niños. Jajaja)

lunes, mayo 18, 2009

Modas violentas

La violencia está de moda. Y la velocidad. Y lo marginal. Como en otro tiempo pudo ser la chaqueta de pana y los pantalones de campana que daba a los jóvenes un aspecto lánguido. Ahora todo es acrílico en las mayas, en los chándals, en las sudaderas, en las gorras y en las gafas de sol. Hasta en los rapados, los corales y los rabillos hay un cierto tufillo acrílico. Hasta en el oro con los que cubren sus dedos de sellos que espero que nunca estampen contra las gentes que vamos con las manos desnudas.
Es una moda la velocidad. Los motos sobre la rueda de atrás y los coches con los asientos tocando el suelo y las ventanillas bajadas que llenan la calle de ruidos. Es una moda lo marginal porque muy pocos de ellos lo son. La mayoría se lo hacen porque es lo que se lleva. Porque hablar bien, diciendo todas las letras no mola, a pesar de saber hacerlo. Porque es más divertido reirse del que lo hace y poner entre los otros y el nosotros millones de barreras con cualquier excusa estúpida. Por encima de todo, la enorme lealtad que se guardan entre algunos de ellos.
Todo forma parte de un crisis de valores que está más allá de la educación porque está en el centro mismo de la Humanidad. Y me preocupa que haya chavales en los metros y en las ferias que apuñalan a otros chavales y otros que te insultan si cruzas la mirada con ellos. Esa cercanía extrema a la muerte y al dolor sin saber si quiera qué coño son las dos cosas.
Y ellas, ellas también me preocupan. Cada vez más ceñidas y más sumisas. Muchas vienen de familias con valores de igualdad, pero han decidido a sus 13 o 15 años hacer el viaje de vuelta y engancharse a varones a través de los que hablan, se expresan, con los que caminan de la mano y de los que quedan preñadas sin ningún tipo de reflexión sobre el hecho mismo de la vida, de su vida.
La violencia está de moda y hay que mirarles a los ojos para recordarles que, en el fondo, no están más que disfrazados.

jueves, mayo 14, 2009

Huelga en el Huelva

Asegura la Decana de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra que la enseñanza católica le viene de perlas a los que quieren ser periodistas (se lo escuchaba la semana pasada en una interesante entrevista que le hizo Antonio San José en CNN+) porque el cristianismo tiene en común con el Periodismo la búsqueda de la verdad. Partiendo de que la verdad para el cristianismo es dios ("Yo soy la luz, la verdad y la vida"), la búsqueda de Dios a través del Periodismo me parece una tentación grandilocuente para la que no estamos preparados en la mayoría de las redacciones.
Ni para la búsqueda de dios, ni para la crudeza de los hombres estamos preparados los periodistas. O eso al menos creía saber yo hasta ahora. Mis compañeros del Huelva Información recibieron el lunes la noticia por parte de la dirección del Grupo Joly de que 9 de ellos se iban a la calle. Hasta el martes no iban a conocer los nombres de la lista negra. Con la incertidumbre de esta insensibilidad empresarial, coincidí con dos de ellos en el Polo Químico contando las desventuras de los trabajadores de Ercros sin que nadie contara todavía la suya. Antes de que la empresa dijera los nombres hubo uno de ellos que dio un paso al frente y se autoincluyó entre los despedidos. Es Carlos Sáez, un plumilla con el que coincido a menudo y que yo ni siquiera sabía que formaba parte del Comité de Empresa. Carlos ha dado una lección magistral de compromiso como nunca antes había visto yo en mi vida. Se ha convertido en un héroe, sin quererlo, y lo suyo ha sido más que un gesto. Ocho compañeros más recibieron ayer la carta de despido y hoy acuden al SERCLA para declararse en huelga. Y eso que Huelva Información sigue siendo uno de los periódicos más rentables del Grupo Joly. Los micrófonos de la radio pública y el pequeño grano de arena que pueda suponer yo misma lo tienen a su disposición, eso ya lo saben ellos. Hoy, por lo pronto, se harán visibles en la apertura del informativo local de RNE en Huelva. Algo es algo. Pero queda mucho. Son buenos y son grandes, aunque para los empresarios de la comunicación los números importen mucho más que las letras.

lunes, mayo 11, 2009

Frivolidades

Tiene apenas un año menos que yo pero sabe de dificultades lo que yo tardaría tres vidas en aprender. Con su castellano imperfecto, me hizo sentir que estaba asistiendo a la rueda de prensa más emocionante en la que he estado nunca. Me prometí a mí misma ir a conocer de primera mano cómo vivían, pero la soledad en la que trabajo estos días no me permite salir de la emisora. La que sí ha ido es Alejandra, mi compañera de TVE, que venía con la sensación de haber estado en un suburbio africano. En los planos que me enseñó dos de ellos jugaban a las damas con unas chapas de refresco. "Tienen mezquita y todo", me dijo Alejandra.
Son jóvenes, fuertes y trabajadores pero no tienen papeles. Su contrato supondría un efecto llamada que las administraciones públicas españolas no están dispuestas a permitir, y por eso vigilan este año más que nunca a los empresarios (a pesar de que ellos admiten que algunas tardes vienen a recogerlos en una furgoneta. Esos días cobran 5 euros y rozan la felicidad).
Sabía que existían estos asentamientos. Nos habían hablado de ellos Cártitas o Cruz Roja, pero hasta el viernes no les había puesto cara ni voz a las 1500 personas que viven bajo los plásticos. Por eso, ni antes ni ahora que he escuchado a uno de ellos, que es tan como yo, no puedo soportar la idea de que se vaya a frivolizar con su situación. El equipo de 21 días, con su reportera estrella a la cabeza (que ya pasó 21 días fumando canutos, sin comer, viviendo en la calle y treinta mil visicitudes más), está grabando un programa en Las Madres, el más grande de los 5 asentamientos de Huelva, donde viven unos 600 inmigrantes. Y no puedo soportarla porque no deja de ser una frivolidad fuera de contexto que una chica del primer mundo quiera experimientar en su propias carnes las condiciones de vida de estas personas para después volver a dormir en su cama, volver a llenar su nevera y comprar su ropa de marca. Eso sí, para entonces ya habrá conseguido de ellos la carnaza que quería: un programa de televisión del que lo único que importa es el tanto por ciento de share. Igual que hizo en el Vacie.

miércoles, mayo 06, 2009

El Polo se apaga

Se ha dicho muchas veces. Eso y lo del efecto dominó. Y lo de los miles de empleos que dependen de él. Pero es que esta semana está siendo especialmente dura para ellos y jugosa para los que hacemos información de su incertidumbre. Mientras escribía su crónica para el periódico, una compañera reflexionaba ayer en voz alta: "Quién lo iba a decir... En el Polo". Hubo un tiempo, no hace mucho, en que Polo irradiaba sólo estupendas noticias económicas y recordar ese tiempo (que van más allá de los recuerdos de mi compañera, cuando Huelva se convirtió en una ciudad de obreros industriales) hace que se note, todavía más, que los interruptores empiezan a bajarse. Esta mañana, entre ires y venires, con el nerviosismo de trabajar siempre contra reloj, escuché la declaración de un obrero de los que sostenían la pancarta a las puertas de Ercros. Y todo se paró. Se comía las letras y soltaba frases atropelladas, pero sus palabras encerraban la desgracia personal de todos y cada uno de los hombres y mujeres que se van a la calle. Ayer nos enterábamos de más de 120. Ni los de Ercros, ni los de Fertiberia, ni los de Nilefós, ni los de Tioxide, ni los de ninguna planta del Polo tienen por qué poner en relación la obsolescencia de su industria con la ropa de sus hijos o el carro que empujan cuando van a la compra. Pero es que la relación es directa y la irresponsabilidad de los gestores absoluta. Y por encima de todos los errores, el enfoque en la polémica. Buenos y malos que tienen que elegir entre el mantenimiento del empleo y la salud pública y el medioambiente. La realidad es más compleja. Es sumatoria. No es que haya conflicto, es que en Huelva, entre el Polo, y la Marisma, hay dos importantes problemas.

lunes, mayo 04, 2009

Conversaciones con mi limonero III

Apenas son milemétricas y pocas, pero es que de verdad me parece que tus flores llenan de vida mi balcón. Te miraba después del almuerzo, mientras tomaba café y hasta creo que te sonreía. Quizá también me sonreías tú a mí, precioso limonero completamente reconciliado con la vida. Los gemidos de mi vecina de arriba vinieron a ponerle la banda sonora a una escena que en absoluto era sexual, ni sensual, ni erótica hasta ese preciso momento. Podía verla apretando su boca contra una almohada incapaz de sofocar sus repetitivos compases de placer. No me fui del balcón. Prefiero ese sonido a otros muchos: el de los coches, el de los hierros, el de las bocinas, el de la gente que grita a los niños, el de la gente que se grita entre sí, el de la gente que grita, en general. Los gemidos de otra no son tan mal sonido, al fin y al cabo. Mucho más agradable que el de los muelles, desprovistos, como están, de naturaleza humana. Los gemidos suenan a humano, a hombre con mujer, mujer con hombre, hombre con hombre o mujer con mujer. Quizá juntos y a la vez formando un todo tan poliédrico como la propia naturaleza del Ser Humano. Lo Bueno y lo Malo, si es que alguna vez existieron, dentro de un mismo individuo.