domingo, abril 26, 2009

Tecnologías

Dicen que hubo un tiempo, no hace tanto, en el que las noticias llegaban a las redacciones gracias a una tecnología que llenaba el suelo de rollos de papel con los que tropezaban los redactores que se despistaban un rato. Lo descubrí cuando el viernes, en una cena con compañeros de mi actual trabajo, una de ellas contó una anécdota de un pasado no tan lejano e hizo un gesto, como de arrancar un papel, que no comprendí. Cuando me explicaron su significado se abrió entre nosotros la brecha del tiempo. Enorme cuando hablamos de tecnológía. Más pequeña cuando hablamos de Periodismo. Porque el periodismo, el bueno, es un idioma universal, a pesar de las etiquetas. El que responde a la inmediatez y la calidad, el que humaniza las informaciones, el que es solidario, el consigue ser testigo de su tiempo, el que tiene el don de la comunicación, entre otros dones... Ese será ahora y siempre un buen periodista.

2 comentarios:

anoniMATA dijo...

es difícil serlo, la ojetividad debe ser fundamental y a veces se pierde, es complicado.Las nuevas tecnologías han facilitado el trabajo, pero no ha mejorado ni empeorado a los profesionales

Miguel dijo...

sólo son objetivos los objetos. Me niego a escribir para objetos, con todo mi respeto para ellos. ;)*