domingo, marzo 01, 2009

Nos vemos en El Paraíso

Mi amigo Miguel Ángel no va a la romería. Es un enigma, un misterio irresoluble el por qué. Un año, hace un par de junios, le envié un mensaje en el que decía algo así como que para mí la romería era un paraíso en el que era muy importante que él formara parte. Un intento de coaccionarlo que no sirvió para que acudiese a mi llamada pero sí para darle una idea genial para la comparsa. Así surgió El Paraíso: un cielo, un cielo carnavalero esta vez, que poco a poco ha ido tomando forma y se ha convertido en la ensoñación de algunos de los tipos que arrancaron nuestro carnaval desde 1979 hasta que echaron abajo el antiguo Capitol.
Ésa fue la génesis de El Paraíso, la comparsa de Los Celsos en este 2009. Era el sentido que le dábamos hasta que el viernes, Coral, que ahora vive en Madrid e hizo una kilómetrada para escucharnos, me contó que su grupo de amigas llaman a Cortegana "El Paraíso" y que, toda la vida, cuando se acercaba el viernes, se mandaban un mensaje unas a otras con un mensaje algo así como "¿Nos vemos en el Paraíso?". Y a mí me pareció precioso el sentido que le daban a nuestra idea.
Ha sido un año muy dificil. Mucho. Por muchas cosas que no viene ahora a cuento comentar. Todas muy personales y más emocionales. Sé que este año es un punto de inflexión y que no he podido disfrutar del carnaval como me hubiera gustado. Pero carnavales hay muchos y ganas más. No pasa nada.
Ahora, escribiendo desde Huelva (sin poder enterrar el carnaval ni llenarme la boca de pan con chorizo) siento que también me despido hasta el año que viene de una de mis fiestas predilectas. Y no le digo adiós, sino hasta el año que viene. Quizá hasta el próximo fin de semana porque muchos carnavaleros de Cortegana nos quedamos después de este día como con necesidad de vernos y repasar todos los momentos que hemos vivido juntos.
Yo he decido quedarme con lo mejor: con los que aplaudieron, con los que defendieron mis letras como leones y las hicieron suyas, con los que sentían que estaban haciendo su sueño realidad, con los que llevaban la misma ilusión que el primer año, con los que se emocionaron y me emocionaron, con los que cada año lo hacen mejor, con los abrazos que me han dejado las camisetas llenas de un gris plata que no quiero quitar. Con todos y con uno: con Grego que me ha demostrado su amor sin condiciones de la más bonita de la maneras. Cantar no era fácil, por eso es un valiente.
Pues eso, carnavaleros y carnavaleras, que nos vemos en El Paraíso.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Tengo un nudo en la garganta que ni mover los dedos me deja para poder escribir algo coherente en este momento. Este nudo ha ido creciendo y creciendo desde el primer momento en el que me subí a las tablas del Capitol para cantar tus letras. Momentos malos, momentos buenos, por que no decirlo, pero también momentos inolvidables que espero que alimenten el gusanillo carnavalero de cada uno de nosotros para que el año que viene nos presentamos con mas y mejor.
Creo que te he dado las gracias por haberme hecho disfrutar tanto. ¿Pero no esta mal volver a dartelas, no?.
Gracias.
Espero seguir junto a ti mucho mucho tiempo. Disfrutando, compartiendo, viviendo, etc.......

UN CELSO ORGULLOSO DE SER TU AMIGO.

Y COMO NO, "NOS VEMOS EN EL PARAISO".