martes, marzo 03, 2009

El enigma

El enigma o por qué se ha llevado el Óscar Kate Winslet.
La flamante ganadora de un Óscar quizá no lo sepa pero se parece más a un personaje de Melville de lo que ella cree. Este escritor no sólo concibió al monstruo marino más famoso de todos los tiempos, también dio vida a un intrigante escribiente en uno de sus relatos más conocidos.
Pasando las páginas de Bartleby, el escribiente tuve la misma sensación que mientras veía The Rider. Curiosamente la escritura y la lectura dan nombre a ambas obras. Winslet, su personaje, lleva un enigma en su rostro que no vamos a conocer hasta el final de la cinta. El mismo que no vamos a poder saber del señor Bartleby hasta el final del pequeño relato. Pero al final se conoce y, aunque es duro y desesperanzador, deja al lector-espectador una sensación mucho más agradable que volver a casa con la incertidumbre. Al menos a mí.
Me di cuenta del paralelismo de ambos protagonistas cuando el pasado lunes le recomendaba a una compañera esta película. Le decía que era incluso más necesaria que la oscarizadísima Slumdog Millionaire de la que ella había descubierto un guión tramposo. Al recordar la cara de la protagonista me vino a la mente la construcción que yo misma había hecho del escribiente este verano mientras leía a Melville.
Llevar un enigma en el rostro. Eso es lo que le ha dado el Óscar a ella y no a Angelina Jolie, por ejemplo, que en El Intercambio hace uno de los mejores papeles de su carrera pero, aunque convincente y casi perfecta, no leva ninguno en su preciosa cara.
Pues eso que llevar un enigma en el rostro les vale a unos un Óscar y a otros montones de problemas.

No hay comentarios: