sábado, enero 10, 2009

Waiting For Snow

Estoy esperando una nieve que no llega. Miro constantemente al cielo desde el balcón de mi cuarto del pueblo. Está despejado. Ahora tapa una nube negra al sol. Pero apenas está ella y dos o tres más. Nunca me gustaron las mesas de estudio. Lo hago en una mesa camilla con estufa, mucho mejor que las otras para los inviernos corteganeses. En ella estudiaba los estratos de la tierra y las fases de la historia del hombre cuando nos separamos mi hermana y yo allá por 1996 y ahora estudio los efectos de la globalización en la soberanía estatal. Cambian los temas pero no lo hace la sensación que me causa asomarme al negro sobre blanco al calor de la estufa y la soledad en mi habitación con vistas a un cielo que no quiere regalar hoy nieve ninguna.
Y eso que en Huelva esperan mi llamada para coger el coche y venir a hacerle fotos a esa tela blanca que, cuando cuaja y se queda, tiene algo de mágico. La primera gran nevada que recuerdo fue un día de Reyes, el año antes de la muerte de mi padre. Subimos al castillo y allí echamos el día, entre bolazos y risas. Es mágico. De verdad lo es. Ha vuelto a hacerlo varias veces últimamente, recuerdo especialmente ésta, un puente de Andalucía de 2005. Día en que terminaba el carnaval en mi pueblo.
No llega. La nieve, digo. El sol se escapa otra vez de la nube y llena de luz los campos, mi calle, la casa de mi madre y el balcón de mi cuarto. Sus rayos llegan hasta mi libro y con ellos comprendo mejor el sistema de las organizaciones internacionales y que Hegel fue el primero en utilizar el término de Sociedad Civil para el estudio del Estado.
El sol ilumina el conocimiento que, al final, son la misma cosa.

2 comentarios:

EL INDIO JOHN dijo...

interesante blog. Un cordial saludo

Anónimo dijo...

Cómo lo consigues...? Siempre me emocionas.Cuentas las cosas de forma tan especial..que tengo ganas de sentarme a estudiar y todo, ahí contigo jaja!

Un beso Pirfa.