miércoles, enero 21, 2009

Las diferencias

A veces sabemos que un periódico no es otra cosa por su diseño, sus pies de foto engatillados, sus titulares, subtítulo y despieces. En esos días, la forma da sentido al objeto y lo llena de significado. Si nos hubiéramos tenido que dejar guiar por el contenido, seguramente creeríamos que lo que tenemos entre las manos, a pesar de desprender olor y apariencia de periódico, no es más que el diario personal de un pajillero. Hoy hace falta, como tantos otros días, la complicidad de los que hacemos Periodismo mientras otros hacen otras cosas.

2 comentarios:

Manuel María Becerro dijo...

Hola, Paloma. Imagino que no te acordarás de mí. Estoy trabajando en El Mundo, en Sevilla, haciendo política andaluza, aunque colaboro con Huelva en opinión. Espero que no te moleste que te haya enlazado en mi blog, que no sé si conocerás. Últimamente, por puro placer o pura rabia, estoy colgando muchas opiniones que no han salido en mi periódico. Me ha gustado mucho la onda de este blog y por eso esta tarde noche estoy contento. Un saludo y ánimo.

Herblay dijo...

Cuánta razón, compañera. Por sus actos los conoceréis.
(Hola, Manuel, cuánto sin verte...)