martes, enero 27, 2009

Aprendiendo

Estoy aprendiendo mucho en estos días negros de actitudes ante el dolor y la muerte, de amistad, de un amor infinito que nos mantiene a flote. He aprendido también de unas fuerzas que yo ni sabía que tenía, quizá porque sólo salen cuando hace mucha falta. De control de una misma he aprendido también. Y de compromiso. Y a ser agradecida por el precioso regalo de la compañía. Hasta, incluso, a hablar cuando crees que la voz no va a salirte del cuerpo. Y sobre todas las cosas estoy aprendiendo a reconciliar los recuerdos con la vida y a dejar libres de carga las conciencias. Es un trabajo duro que cansa tanto que cuando llega la noche no tienes más remedio que dormir. A veces ando con las cejas arqueadas y mirando al suelo. Cuando me miro al espejo descubro unos ojos rojos y vidriosos. Pero eso es sólo cuando estoy desprevenida porque me he puesto el firme propósito de agarrar a la vida a los míos y a mí misma. He aprendido mucho en estos días de amor. De amor infinito, como decía al principio. A mi familia, a mis amigos y sobre todo, a mi pareja.

2 comentarios:

Estefi dijo...

Tb a mi me valdría como título aprehendiendo, tal y como establece la fuente del saber, esa RAE que nos ilumina "Concebir las especies de las cosas sin hacer juicio de ellas o sin afirmar ni negar." Es en estos momentos de vacio cuando quizá sea más complicado aceptar la naturaleza de las cosas, de nosotros mismos, sin negarnos a lo evidente y trágico de esta vida que nos ha sido dada.
En estos momentos de nudo en la garganta y palabras que sólo están en los ojos de los amigos al llorar aprecio la riqueza de lo que tengo por teneros, aunque no estemos juntos. Falta mía, tantas faltas... Un beso

Anónimo dijo...

Ésto no lo había leído. Yo tampoco sé de dónde se sacan las fuerzas en algunos momentos,esas que no sabemos ni que existen. Te diría muchas cosas,pero ahora mismo no me salen las palabras, te lo juro.

GRACIAS, por todo.
( También por los libros a medias)