viernes, diciembre 05, 2008

Dame una tregua

Si una fría mañana de diciembre le cuentas tus inquietudes a una persona porque necesitas, en realidad, escucharlas salir de tu boca. Si esa persona te escucha y por la tarde te envía esta canción, entonces es que esa persona ha entrado en tu universo emocional y, de repente, lo ha revuelto todo. Ya, para siempre, no hay vuelta atrás. Así se fraguan las grandes amistades.

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