lunes, noviembre 24, 2008

Menos luces

Justo a falta de un mes para la Nochebuena, un colega, Ángel Romero, me ha enviado este mensaje:
¿Qué opinas de las luces de Navidad?
En San Sebastián han decidido eliminar toda la iluminación navideña.Un plan de ahorro que en Barcelona y Madrid no piensan seguir. La ciudad condal iluminará sus calles un 20% más que el año pasado. Comerciantes y Ayuntamiento han llegado a ese acuerdo para frenar la crisis que se espera en esta campaña navideña. En Madrid, el ayuntamiento se gastará 4,6 millones de euros en iluminación navideña, 600 mil euros más que en 2007. Eso sí, las bombillas son de bajo consumo y ecológicas para reducir las emisiones de CO2.
Y le he contestado así:

Opino que las luces de Navidad son totalmente prencindibles, pero ocurre que los comerciantes manejan algún tipo de estadística que pone en relación una iluminación más barroca con mayor número de ventas. Sea lo que sea, también en esto, si se actuara de forma un poco más racional, podría ahorrarse dinero y sobre todo energía. Los datos que se manejan a día de hoy (yo también he vista esta sobremesa el Telediario) dan miedo. Podrían hacerse tantas cosas con esa pasta y, la verdad, responderían mucho más al espíritu navideño.La clave, para que al consistorio que fuera no se le echaran encima los vecinos ávidos con la fiebre consumista que llega de la mano de la navidad, podría ser lanzar el mensaje de que ese ahorro de luces va a revertir en más dinero para otro tipo de actuaciones, más pegadas a sus necesidades.

Podría ser, digo.

Aplaudo la iniciativa de los donostiarras.

Me parece un debate interesante porque se trata de un error en el caemos año tras año. Todo se llena de luz, de música, de centros comerciales abiertos hasta en días festivos. Nos metemos en una ola de la que no somos capaces de bajarnos. Ocurre, un poco como en las bodas.
Dos amigos de Aroche, cuando se casaron, pidieron a los invitados que el dinero que tenían pensado regalarles lo ingresaran en el número de cuenta de una ONG que venía en la invitación. Me pareció una iniciativa valiente y también una excelente forma de hacer que los invitados se sintieran partícipes de la solidaridad de los novios. Pues con esto, igual. Haría falta un mensaje claro y mucha capacidad para ilusionar.

1 comentario:

LEO MARES dijo...

Completamente de acuerdo contigo, Pirfa. Un saludo!