martes, agosto 12, 2008

Lágrimas

Anoche me acosté llorando. Lo hacía por una tristeza ajena, o eso creía yo hasta que descubría que mis lágrimas empezaban a mojar la almohada.
Leía, antes de quedarme dormida, una entrevista-reportaje que este fin de semana dedicaba El Pais Semanal a la nieta del poeta argentino Juan Gelman. El mismo que hace unos meses recibía el Premio Cervantes y decía, al recogerlo, una de las frases que más me han emocionado en los últimos meses: "Ahí está la poesía, de pie, frente a la muerte".
Lo hacía entonces y volvía a hacerlo anoche, rascando en la historia de violencia y desarraigo que les ha tocado vivir a él y su nieta, Macarena Gelman, que el día del Premio Cervantes le escuchaba atenta desde los bancos reservados a los familiares.
Cuando los militares, con Videla al frente, dieron el golpe de Estado en Argentina (corría el año español de principios de la libertad de 1976), fueron a buscar a Gelman a su casa para matarlo. Pero Gelman fue más rápido y le ganó tiempo a la muerte. Ya estaba en el exilio. Los que abrieron la puerta de la casa de Gelman en Buenos Aires fueron su hijo, de 20 años, y su nuera, de 19, embarazada.
Los golpistas se los llevaron. Esperaron a que la joven diera a luz para entregar al bebé a una familia afín al régimen. Después la mataron. Sus restos todavía no han aparecido. Los de su marido se descubrieron en un bidón de cenizas. Gelman comenzó una búsqueda a la que ha dedicado toda su vida y ha marcado su obra literaria:
Carta abierta a mi nieto (fragmento)
Me resulta muy extraño hablarte de mis hijos como tus padres que no fueron. No sé si sos varón o mujer. Sé que naciste...Ahora tenés casi la edad de tus padres cuando los mataron y pronto serás mayor que ellos. Ellos se quedaron en los 20 años para siempre. Soñaban mucho con vos y con un mundo más habitable para vos. Me gustaría hablarte de ellos y que me hables de vos. Para reconocer en vos a mi hijo y para que reconozcas en mí lo que de tu padre tengo: los dos somos huérfanos de él. Para reparar de algún modo ese corte brutal o silencio que en la carne de la familia perpetró la dictadura militar. Para darte tu historia, no para apartarte de lo que no te quieras apartar. Ya sos grande, dije.
****Escrita en 1995 y publicada en Brecha, el 23 de diciembre de 1998****
Gelman encontró a Macarena, su nieta, en 2000. Desde entonces forman una extraña familia marcada por el dolor. Macarena supo su verdadera identidad cuando superaba la edad en la que murieron sus padres bológicos. Tenía 23 años y desde entonces lucha por reconciliarse con la historia, por querer a la familia de la que fue arrebatada sin odiar a los que han sido sus padres desde que tiene memoria.

2 comentarios:

Scarlett dijo...

lindos sentimientos

Quejio dijo...

Buenas ...

Yo también recuerdo ese día. Estremecedor. Ya dicen que la realidad siempre supera la ficción, esta vez tan contenida de rabia, de tanta emoción.

Muchas gracias por la visita y gracias también por la información.

Saludos lunáticos.