jueves, julio 03, 2008

Betancourt, liberada

Ayer por la tarde, en un minuto de tregua, leí en internet que habían liberado a Ingrid Betancourt. Se lo grité, desde el balcón, a mi madre, en el baño. Me alegré muchísimo. Esta mañana he podido leer la noticia en los medios digitales. Elmundo.es acompaña la información con un video de la liberada dirigiendose a los medios de comunicación apenas poner el pie en el aeropuerto. Me he emocionado. Tengo que confesarlo. Mi jefe se ha reído.
Escuchar a una persona que ha estado siete años secuestrada tan entera, con esa voz tan dulce, dando las gracias al Ejército y a los medios de comunicación me ha puesto la carne de gallina. Su discurso lo hace alternando francés y español, el idioma de sus hijos y el de su madre, sus dos idiomas.
No le tiembla la voz, a pesar de su dulzura. Serán las técnicas aprendidas en los mítines cuando decidió presentarse a la Presidencia de Colombia. Se encomienda constantemente a Dios, como la única luz que encontró en estos 7 años de oscuridad. Pero lo que más me ha llamado la atención han sido las palabras que les ha dedicadom a los medios de comunicación.
Me imagino a los periodistas de Colombia emocionados, como lo he estado yo, porque por una vez en su vida su trabajo no ha caído en saco roto. El periodismo salvando vidas, otra vez, como pocas veces. En días como hoy me siento orgullosa de la profesión que he elegido y de los que desempeñan sus buenas prácticas por todo el mundo.

1 comentario:

Paços de Audiência dijo...

Y que estas cosas pasen aún hoy día.