martes, junio 17, 2008

Pocas veces una fotografía (ésta está recortada) reúne mejor lo que está pasando en un momento. Llegaba el estandarte a la Iglesia. Felix López se lo entregaba a Tomás Olla y él entraba seguido por nuestras miradas y la de centenares de corteganes más que esperaban este momento.

Lágrimas en los ojos y silencios cómplices. Ha sido una romería emotiva, emocionante e inolvidable. Se ha notado mucho la ausencia de los que no habéis venido. Os hemos recordado a cada paso y en cada lágrima.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me resulta impresionante ver la admiracion que una pandilla entera siente por tu tio, Tomas J. Olla Ingelmo. Sera por su forma de ser, por su carisma, por su voz, por su capacidad de ser antoniano y de enseñar San Antonio, de llevar la Hermandad... no lo se, pero la verdad es que todos todos queremos a Tomas un monton.
Desde aqui mi enhorabuena al hermano mayor, presidente, y que un dia tambien fue ya pregonero de San Antonio.

un abrazo