miércoles, mayo 14, 2008

Más que una seña

Vetalengua 158. La voluntad tomó forma y el sueño se hizo realidad. Ha sido tan bonito y tan sencillo que apenas hemos recordado que hace justo un año hicimos un viaje iniciático al Rocío en el que nos propusimos hacer algún día nuestra propia casa.
Lo hemos conseguido. Y no es cualquier casa, es la mejor de todas porque en ella se ha respirado hermandad todo los días de esta romería.
De todos, y han sido muchos, me quedo con cada uno de los momentos que hemos echado en el porche, con los despertares y con los abrazos... También con las sevillanas, con los fandangos, con los vecinos, con las arenas, con las pinturas en el patio, con el desfile de trajes, con el arreglo de los caballos, con las cocineras, con los que no se acostaron, con las que parecían ponerse de acuerdo con los colores, con Sandey Nigth que cantaba pa pegarle, con mi madre que parecía un cascabel, con Pili y Mili, con la cabra y el palo y con todos los demás.
Gracias por haberme echo disfrutar de este Rocío. El Primero de muchos.

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