miércoles, abril 30, 2008

Cuestión de género

Hay días en los que me acuesto y apenas me he dado cuenta en esa jornada que termina de que soy una mujer. En las conversaciones, en mis relaciones con el resto de seres humanos, ese día (y me pasa bastante a menudo) no he tenido que marcar hechos diferenciales con mis interlocutores hombres. Hay amigos míos que dicen que pueden hablar conmigo como si fuese uno de ellos y ése es uno de los piropos que más me gustan porque quiere decir que entre ellos y yo se ha borrado la frontera que nos separa por cuestión de género.
No me gustan las mujeres que se sonrojan cuando escuchan palabras comprometidas o que se sienten violentan en ciertas conversaciones. Me gusta la naturalidad y, sobre todo, que nadie tenga que esconder sus emociones ni sus instintos porque crea que los de su género tienen que hacerlo así.
Si hubiese emociones para cada género, si cada género tuviera sus propios roles, como algunos intentan hacerlos entender, nunca hubiéramos visto lo que estamos viendo estos días y que tanto está dando que hablar a ciertos contertulios de pacotilla: la imagen de una mujer, ministra, embarazada, al frente del Ejército español.
Chacón, madre de un hijo y en breve de otro, ha dado el ejemplo de que una mujer embarazada no es una enferma. Que está capacitada para seguir siendo persona y ciudadana también en los nueve meses de gestación.
Hay quienes esperan de ella que haga más humano el ejército por el hecho de ser mujer. Yo sólo espero que sea una buena ministra de defensa (¿Acaso ninguno de los anteriores ha podido humanizar las tropas, tiene que ser una mujer la que se encargue de eso?) como lo he deseado de todos los demás. Por ahora, apunta bien. Chacón ya ha dejado claro que es pacifista. No esperaba menos.
La imagen de esta catalana pasando lista a las tropas es todo un símbolo. Y es tan símbolo y tan sencillo que me pregunto porqué ninguno de los Presidentes anteriores ha nombrado antes a una mujer para este cargo históricamente de hombres, como todavía lo son algunos otros miniterios (economía, entre otros). Tambíén Zapatero ha nombrado a un hombre, Miguel Lorente, como delegado del gobierno contra la violencia de género. Y lo ha hecho porque ha creído que es el más apto para ese puesto, aunque de camino también algunos hayan visto en este nombramiento un símbolo.
Habrá quienes tras el pene de Lorente no vean un buen delegado del gobierno contra la violencia de género o quienes tras la barriga de siete meses de Chacón no vean una buena ministra de defensa. Yo intentaré mirar a través de sus atributos para fijarme en las personas que los portan y sólo tengo la esperanza que el hijo o la hija que porta la flamante ministra no tenga que asistir jamás a este tipo de debates. Que se acueste todas las noches y no se acuerde si ese día fue un hombre o una mujer.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Zapatero no pudo hacer mejor elección, Ole y Ole por Carmen Chacón!!

Jose Juan Ramos dijo...

Estoy contigo, pero tengo una espinita. Cuando algo se hace por puro marketing político me chirría. Y conste que desafortunadamente en mi anterior etapa profesional tuve que hacer, decir, y hacer decir muchas cosas solo por que eran las que se querían escuchar y las que mejor quedaban en un momento dado. Zapatero es listo, pero no me gusta que gobierne a base de impactos sociales. Muchas de las leyes de su último mandato eran claramente electoralistas y tenian un halo de promoción social que no aguanto, y la designación de su gobierno me parece lo mismo. Lo ha vendido como el primer gobierno con más mujeres ministras que hombres y con una mujer en Defensa. Estoy seguro que lo harán bien, pero ya te digo que me chirrían estas cosas, no por su fondo, que incluso comparto, sino por su forma.

Inma Castro dijo...

En primer lugar decirte que has expuesto un tema polémico y controvertido de manera magistral. Carmen Chacón es una fantástica elección desde el punto de vista político, y la imagen que adjuntas es ideal para reflejar todo lo que quieres expresar. Ojalá a partir de ahora se repitan mucho éste tipo de situaciones. Sin embargo, sigo sin creer en la viabilidad de un gobierno sostenido simplemente porque "haya más ministras que ministros".

Saludos desde Cádiz.-